M uy temprano en la mañana de ayer las puertas del Jardín Infantil Peter Pan, de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji), se encontraban cerradas, ya que las funcionarias del recinto se negaban a atender a los menores por supuestas agresiones verbales por parte de una apoderada del jardín. El cierre del establecimiento, fue sin aviso alguno a los padres y apoderados, lo que causó gran molestia.
A esa hora llegaron la directora regional de la Junji, Ingrid Burgos, la presidenta de Ajunji Magallanes (Asociación de Funcionarios de la Junta Nacional de Jardines Infantiles), María Angélica Triviño, para reunirse con el equipo de trabajadoras del jardín, para posteriormente abrir las puertas a los niños que tuvieron que esperar en las afueras del lugar.
La presidenta de Ajunji Magallanes comentó que “éste conflicto se ha suscitado por una apoderada de este jardín infantil, que desde el mes de marzo ha generado un clima laboral no muy grato para los funcionarios, porque ha hecho acusaciones. Ha menoscabado a los funcionarios, ha agredido verbalmente, ha generado calumnias a través de las redes sociales”.
También, explicó que “esta persona ha vulnerado derechos del niños, porque no se ha medido en las agresiones verbales que ha hecho delante de los niños en actividades especiales, que se realizan dentro del jardín. Nosotros hemos venido trabajando este tema desde marzo con la Unidad de Buen Trato que tenemos para poder fortalecer este equipo y poder apoyar, conversar con la señora, conversar con esta apoderada pero hasta el día de hoy ya no hemos encontrado soluciones”.
Añadió que “ahora fue una situación puntual que ella hizo, que amenazó a funcionarios y llamó a Carabineros, dijo que alguien la quería agredir, lo cual no es cierto y lamentablemente generó que los funcionarios y como asociación nos solicitaran el apoyo y exigiéramos que la institución se hiciera presente y tomara medidas, porque ya se han hecho muchas cosas con la unidad, abogados y no hemos tenido resultados.
Además, Triviño manifestó que “lo que estamos pidiendo es que ella pierda su calidad de apoderada, lo cual sabemos que se puede hacer, pero con esto no le estamos quitando su calidad de usuario porque no queremos vulnerar a los niños. Los niños no tienen la culpa de tener la mamá que tienen. Además, veremos qué vulneración puede estar haciendo ella de sus niños porque si tiene un actuar acá dentro del establecimiento, no sabemos qué puede suceder en su vida personal”.
Desde la Dirección Regional de Junji Magallanes y Antártica Chilena, afirmaron que la situación del cierre del establecimiento sin dar aviso previo no se repetiría y que “las compañeras de trabajo que se desempeñan en el Jardín Infantil Peter Pan han acusado agresiones verbales de una apoderada, situación que llevó a detener las funciones como un modo de protesta para terminar con estos episodios. Debemos consignar, en este sentido, que se ha determinado que un equipo de profesionales de Junji Magallanes trabaje en terreno en los próximos días para tratar la situación de forma especial”.