Apoyar
acciones que permitan educar y generar conciencia sobre la importancia
de preservar la flora nativa de la Patagonia, destaca como uno de los
objetivos del proyecto “Re-valorando nuestra biodiversidad: Rescate y
restablecimiento de la flora nativa en Punta Arenas y Puerto Natales”,
que encabeza Fundación Cequa, proyecto liderado por la investigadora
Fiorella Repetto.
Este
proyecto, financiado por el Fondo de Protección Ambiental del
Ministerio del Medio Ambiente, se ejecuta desde mayo del año pasado y
está próximo a finalizar.
En las últimas semanas las actividades se han intensificado y ha
destacado el espíritu colaborativo y el interés por participar en una
apuesta que favorece la educación ambiental en las nuevas generaciones.
La
profesional de Cequa, destacó ejemplos de esta alianza entre diferentes
sectores, instituciones y comunidades, tanto en Punta Arenas como en
Puerto Natales.
Hace
pocos días se realizó una plantación de especies nativas en la
Población Seno Almirantazgo, en Punta Arenas, en jardines creados por el
programa ‘Quiero Mi Barrio’ del Ministerio de Vivienda y Urbanismo.
Asimismo,
en Puerto Natales hubo una plantación similar en la Escuela Juan
Ladrilleros, con la participación de los alumnos y sus familias y la
colaboración de la Corporación Nacional Forestal en Última Esperanza.
En
tanto, en el Humedal Tres Puentes se realizó otro encuentro de este
tipo con el apoyo de la Agrupación Ecológica Patagónica, específicamente
en el sector que pertenece al Ministerio de Bienes Nacionales.
“La
experiencia ha sido muy positiva. El trabajo colaborativo ha sido muy
importante dentro del proyecto. Por ejemplo, en Puerto Natales se
plantaron especies que habían sido reproducidas por Conaf y el Banco de
Semillas del Servicio Agrícola y Ganadero. En Punta Arenas se rescataron
plantas gracias al apoyo de la Dirección de Vialidad en el sector de
Tres Morros y está también el apoyo que hemos tenido durante todo el
proyecto por la Agrupación Ecológica Patagónica, el grupo de forjadores
ambientales de la Escuela Villa Las Nieves y la junta de vecinos de la
Población Seno Almirantazgo”, señaló Repetto.
Para
Romina López, divulgadora científica para la educación de Cequa,
gracias al proyecto se está aplicando un programa de educación ambiental
para los docentes de las escuelas participantes.
Y
de manera paralela, trabajan en el rescate de vegetación nativa en
colaboración con el Ministerio de Obras Públicas, a través de la
Dirección de Vialidad, que se espera mantener en el tiempo, y se han
confeccionado jardines de flora nativa con especies como calafate,
chaura, michay, murtilla, romerillo, lenga y coigüe de Magallanes.
“Los
alumnos, entre 8 y 12 años, son actores principales del proyecto. Ellos
decidieron donde instalar sus jardines de flora nativa, hicieron un
seguimiento, y se encargarán de su mantención y difusión en sus propios
establecimientos”, agregó.
Además,
mencionó que el empoderamiento de los niños queda demostrado en los
forjadores ambientales de la Población Seno Almirantazgo, quienes han
participado con gran entusiasmo y han realizado sus actividades en un
contexto de educación no formal, porque se planifican y se organizan a
favor de la protección de las áreas verdes del sector que habitan.
Patricio
Salinas, jefe zonal de Conaf Última Esperanza, coincide en el aporte
del proyecto FPA ejecutado por Cequa, ya que “ayuda a que la gente sepa,
reconozca nuestra flora, sienta respeto por ella y que sea capaz de
cuidarla. Estas son actividades que hay que promover y ojalá replicar
durante todo el año”, concluyó.
@NilisMorales