Cada
día, diversas instituciones ligadas a la protección y al cuidado del
patrimonio natural de Magallanes buscan realizar acciones que permitan
preservar en el tiempo los maravillosos y simbólicos espacios de la
región, en donde no solo habitan especies animales, sino que también se
conjugan escenarios ideales para que las personas realicen actividades
deportivas, recreativas, den un paseo con sus mascotas o simplemente se
relajen al aire libre, a la vez que se deleitan con una espectacular
vista.
Tal
es el caso de la Costanera del Estrecho, en donde recientemente se
realizó una exitosa jornada de limpieza en sus playas. Ocasión en la que
el seremi del Medio Ambiente, Eduardo Schiappacasse, dijo: “Tengo la
impresión y la buena noticia de que se ha encontrado menos basura en
comparación con el año pasado”.
Y
efectivamente, en 2017 se recolectaron 32 toneladas de desechos, según
informó Lissete Salles, dueña de la empresa recicladora Recipat.
Asimismo,
la Fundación Regional Cequa reafirmó su compromiso con el medio
ambiente, al participar por cuarto año consecutivo con su equipo de
profesionales en la limpieza y recolección de basura en la Costanera del
Estrecho.
Así
lo testificó Verónica Aros, bióloga marina e investigadora de Cequa,
quien comentó a Diario El Pingüino que este año se recolectaron 12
toneladas de basura en 4 kilómetros de playa, lo que se traduce en
aproximadamente 3 toneladas de basura por kilómetro.
“Era
impresionante ver tanta cantidad de basura, entre neumáticos, colillas
de cigarros, ‘n’ cantidad de plásticos, e incluso encontramos una
lavadora, fue muy insólito eso, dijo.
“Nosotros
somos una generación que estamos pagando la consecuencia de la basura y
el plástico. Las limpiezas y toma de conciencia se debieron hacer desde
hace mucho, cuando se prendieron las alarmas que el mundo está
contaminado, que en 30 años más va a ver más plásticos que peces; que
el calentamiento global es una realidad; que los gases de efecto
invernadero existen. Eso no es de ahora, es de tres o cuatro décadas
atrás”, agregó Aros.
En
esta misma línea enfatizó que “el problema es que recién estamos
interiorizando que hay una afección y que podemos hacer algo al
respecto”.
Sobre
esto, señaló que lo más complicado es educar al adulto, comentó que no
hay una sanción para quien bota basura en lugares no aptos. “Tampoco hay
quien fiscalice que nadie vaya a botar basura en la playa”, advirtió.
Añadió
que “vivimos en una cultura muy desechable, todo dura poco y si ya no
está a la moda, ¡botémoslo sin importar donde! Es el pensamiento de
muchos”, manifestó.
Sin
embargo, comentó, “tengo fe en que vamos cambiando, y eso se evidenció
con la menor cantidad de basura recolectada en comparación con el año
pasado. Dios quiera y no sea necesario hacer más limpiezas, porque ya
habremos tomado conciencia y la Costanera y otros espacios estén libres
de basura”, finalizó.
@NilisMorales