Como cualquier día normal, ayer Cecil Roberto Rasmussen Fernández acudió a su lugar de trabajo, la imprenta Rasmussen de Zona Franca. Sin embargo, la tarde tuvo un giro inesperado cuando en las instalaciones del recinto apareció el intendente Jorge Flies, en compañía de una grupo de conocidas personalidades de la región.
Las sonrisas en las caras de la comitiva daban cuenta de que las noticias eran buenas, aunque también sorpresivas. La máxima autoridad regional fue el encargado de comunicarle a Cecil que su presencia se debía a que la comisión encargada de nominar al Ciudadano Ilustre de la región había decidido nombrarlo a él.
De inmediato el homenajeado agradeció el reconocimiento y manifestó su sorpresa. “Estoy muy shockeado, realmente estoy muy contento con la distinción, no esperaba algo así, nunca pensé que podría llegar a recibirla. Uno dice ¿por qué yo? Hay muchas personas que lo merecen, tal vez mucho más que yo. Uno hace el trabajo en forma anónima y porque quiere hacerlo, sin esperar retribución”, comentó Rasmussen a Pingüino Radio.
Entre las personas que acompañaron al intendente, se encontraban otros ciudadanos ilustres de la región, elegidos en años anteriores, como el escritor Mateo Martinic y el último nombramiento (2014), Claudio García Muñoz, quienes forman parte de la comisión que elige en cada ocasión a una nueva personalidad regional.
¿Por qué Cecil?
De acuerdo con lo expresado por la comisión, para tomar la decisión de quién se convertiría en el Ciudadano Ilustre 2015, se consideró que Cecil Roberto Rasmussen Fernández exhibe una larga y reconocida vocación de servicio público, participando en diferentes organizaciones de carácter social.
La labor más reconocida es su trabajo desplegado en la Corporación de Rehabilitación Club de Leones Cruz del Sur y sus centros de rehabilitación en Magallanes. Rasmussen ha sido socio durante 38 años del Club de Leones Cruz del Sur y en la actualidad es el único fundador del club que se mantiene totalmente activo en la institución.
Bajo su orientación el año 1986 se creó el primer centro de rehabilitación en Punta Arenas, que fue dirigido y administrado por el Club de Leones.