Las modificaciones en los cargos que
habría en el Gobierno Regional de Magallanes publicada el miércoles por
Pingüino Multimedia trajo revuelo en diversos sectores de la Nueva Mayoría. Los
cambios vienen, y bien claro lo dejó el mismísimo intendente regional Jorge
Flies ese mismo día al ser consultado en la visita a las obras del puente sobre
la calle Bories en Punta Arenas: “Van a ver unos últimos ajustes y espero que
sea muy pronto”, dijo.
Las palabras de la máxima autoridad regional son
claves. Primero confirman el recambio y segundo expresan dos anhelos; que se
hagan y que se hagan luego. ¿Acaso el mandamás de “La Moneda Chica”, ya ha
recibido las primeras presiones por parte de representantes de los
conglomerados regionales y nacionales, operadores políticos, y caudillos, de
mayor o menor valía?
Todo indica que sí, puesto que los cargos que se
pondrán a disposición abren los apetitos de quienes tienen las cuentas
electorales bien claras. Cada puesto a sustituir, a un año de las elecciones
municipales y a dos de los comicios presidenciales y parlamentarios, es un
campo político, algunos más deseables que otros, pues según trascendió, tras los cambios se
ubicarán en cada una de las trincheras y deberán cumplir con su misión.
Quizás priorizando menos a los profesionales más
técnicos, pero claramente más políticos,
y que representen no sólo el equilibrio de las fuerzas de cada uno de
los conglomerados, sino que sea tangible su correlación, en la acción pública y
en relato del Gobierno.
Ello ya ocurrió en el cambio de Elena Burnás, en
Cultura, por Gonzalo Bascuñán. Ahí sacaron a una persona con un perfil muy
técnico y la reemplazaron por alguien más político, capaz de conquistar a un
electorado más joven, apático, esquivo, pero relacionado con el mundo de las
artes.
Ello ya se ha visto refrendado en mediáticas
participaciones del ex director regional del Sename.
Ello mismo ocurriría con otras secretarías regionales
ministeriales: Agricultura, Medio Ambiente y la dirección regional de Conaf,
que incluso estarían bien evaluadas, pero en el campo de lo técnico, con un
bajo perfil político.
Los más codiciados
Para los líderes de los partidos políticos de la Nueva
Mayoría, la sola idea de perder cupos
repartidos al inicio del Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, les cae
bastante mal y de hecho ello ha traído consigo diversas reacciones en redes
sociales. Algunos lamentarían mucho perder el cupo, porque no sólo pierden a un
camarada, compañero, correligionario, sino también a alguien que les contribuye
mensualmente… No sólo con posicionar al partido… Usted entenderá.
Pero tranquilos. Los cupos comunistas y socialistas se
mantendrán, al menos así lo aseguraron al cierre de esta edición altas fuentes
al interior de la Nueva Mayoría.
Las principales críticas hacia la gestión de algunos
seremis han pasado por la implementación de las reformas, algunas no muy bien
defendidas por ellos y por las constantes polémicas en las que se han visto
envueltos ciertos sectores en Magallanes.
Pero también hay otros seremis que se han afianzado en
sus cargos por lo mismo. Es el caso de Hacienda, donde Christian García goza de
la absoluta confianza del intendente Flies por su labor en pos de la
implementación de una discutida Reforma Tributaria y el trabajo ejercido en el
conflicto Zona Franca.
También el de Carlos Abarzúa con la reforma laboral y
que tiene el fuerte apoyo de un sector de la DC que “manda” en la región.
Quien en un comienzo fue muy cuestionado es el
periodista Ricardo Haro, al que muchos -incluso miembros de la Nueva Mayoría-
no lo veían con gran futuro en Obras Públicas, pero con su perfil bien político
y de “hombre en terreno” se ha ganado un espacio importante. A tal punto, que
hoy subroga a Víctor Igor, en la seremi de Bienes Nacionales. Éste último
también continuaría en su cargo.
En Salud, Óscar Vargas Zec, también cuenta con la
confianza de su colega Flies y del ministerio a nivel nacional.
En la lista de posibles remociones también figuran
algunos con buena evaluación a nivel central, pero que no cuentan con la
confianza de altos personeros de la Nueva Mayoría en Magallanes.
En el caso de la Seremi de Gobierno, los socialistas
seguirán viendo flamear su “bandera”, en lo alto de la intendencia, puesto que, según trascendió, las cartas presentadas al
intendente Flies, son los abogados Guillermo Soto y el actual seremi de Justicia, Pablo
Bussenius.
El doctor inclinaría su balanza por este último, lo
que abre un nuevo cupo a ser cubierto si se realiza este cambio, ya que debería
reemplazarse también la cartera regional de Justicia. Pero ojo, tranquilos
“compañeros” que el cupo sigue siendo del PS y el que suena con mayor opción
sería el mismo Soto, que cuenta con un muy buen perfil y transversal apoyo.
De concretarse un cambio en la cartera de Transportes
y Telecomunicaciones -en poder de la Democracia Cristiana-, altamente
codiciada, quien asuma tendrá dentro de sus tareas, administrar de la mejor
manera la licitación del transporte público en la ciudad, luego de que la
empresa Movigas determinara que no se presentará como ofertante.
Quien maneje de mejor manera ese acuerdo, debe
asegurar el transporte público de miles de personas. Un tema social de gran
valía, y que podría tener frutos electorales, para la actual administración.
Recordemos los primeros meses de vigencia del Transantiago, y los costos
políticos que ello acarreo, por el descontento generalizado de millones de
usuarios.
La Dirección Regional de Pesca, a cargo del abogado de la Universidad
Católica, Gonzalo Rubilar, es una de los servicios que más apetitos abre,
aunque pareciera tener menor importancia, esta oficina dirige las políticas
públicas y planes de acción hacia miles de pescadores artesanales e
industriales en la región. Por ende, es un verdadero botín para ejecutar el
programa de Gobierno, y además una
excelente plataforma para cautivar adeptos en los próximos procesos
eleccionarios.
La misma situación se repite con el Fondo de
Solidaridad e Inversión Social (Fosis), actualmente al mando de una de las más
jóvenes autoridades de la región, Juan Pablo Biott; la variedad de programas
sociales con los que trabaja este servicio, lo hace merecedor de muchas
atenciones con fines electoralistas.
La profesora Teresa Lizondo, directora del Servicio
Nacional de la Mujer (Sernam), llegó hasta el cargo con el apoyo de la DC, pero
ahí los falangistas no tendrían objeción en ceder el cupo si se dan otras
“condiciones”.
De todos los cambios que se efectuarán, uno de ellos
no obedecería a temas políticos, ya que el gobernador Alfredo Miranda, emigrará
de la región por situaciones familiares. Candidatos para ocupar su cargo ya
hay. La decisión está entre el actual asesor comunicacional de la seremi de
Desarrollo Social, el periodista del Partido por la Democracia (PPD) Alejandro
Avendaño o el actual director regional del Instituto Nacional de Estadística
(INE), Gabriel Parada. De ser este
último, el INE quedaría acéfalo y se propondrían nombres para ocupar este cargo
que tiene carácter técnico, quizás haciendo enroques en el mismo servicio.
Por último, a la gobernación de Antártica Chilena
llegaría la radical y presidenta comunal de ese partido, Bélgica Arismendy,
quien ocuparía el lugar del PPD y ahijado político del ex ministro caído en
desgracia, Rodrigo Peñailillo, Patricio Oyarzo Gaez.
Los otros dos gobernadores se mantendrán
inalterables: Paola Fernández hace un trabajo político muy fuerte y tiene el
gran respaldo de la senadora Carolina Goic, con quien trabajó codo a codo en
dos campañas.
En tanto, en Última Esperanza, José Raúl Ruiz Santana,
profesor de educación general básica y de educación diferencial y militante del
Partido Socialista, cuenta con un gran respaldo y la única forma de que deje su
cargo serían en seis meses más de concretarse su postulación a la alcaldía de
Puerto Natales, ya que según fuentes oficialistas, “es la mejor carta para
competirle a Fernando Paredes”.