Lon evidentes signos de cansancio y la pérdida de fuerza por no ingerir alimentos, se mantiene el gendarme que inició una huelga de hambre el miércoles pasado.
El cabo segundo de Gendarmería, Jaime Anticoy Caro, ha bajado 5 kilos desde que comenzó su medida de presión. El funcionario público, indicó que hasta ahora no ha tenido respuesta a sus demandas. “Me siento conforme con la determinación que tomé, respecto a la situación que viví en mi trabajo, el hecho de poder denunciar los malos tratos en mi trabajo y poder sacar la voz que los gendarmes durante muchos años no han podido. El Gobierno está interesado en llegar a un acercamiento, por lo que se espera que entre el lunes o martes se tomen cartas en el asunto, no es menos bajar cinco kilos en estos días”.
Respecto a los cuestionamientos realizados por llevar adelante la huelga en su domicilio, el gendarme indicó que no significa que no se esté llevando a cabo. “Me estoy atendiendo en el servicio público, donde todo es transparente. Estoy más débil, y lo único que hecho es salir hasta el cesfam. Hay muchas versiones que cuestionan que no haya comido, por eso si quieren hacerme exámenes de que no he ingerido alimentos, los hago. Uno quiere un proceso transparente y con los medios vamos a ir al servicio de urgencia para verificar, acá lo importante es el fondo”.
(Mayores antecedentes en la edición impresa de Diario El Pinguino)