A
Nova Austral se le detectó adulteración datos sobre la mortandad de
salmones, lo cual no solamente le significó sanciones de Sernapesca,
sino que implicó una inmediata incertidumbre de los más de mil
trabajadores por el futuro de la empresa. De igual manera, la Fiscalía
inició una investigación por estos dos temas, incluyendo la continuidad
con la Ley Navarino. Ello ha generado que los miles de trabajadores
estén preocupados por la mantención de sus puestos, los sindicatos
respectivos han indicado que no han obtenido ayuda del Estado.
“Nos
llueve sobre mojado con toda la información que nos ha llegado
últimamente, la verdad es que todo lo que se ha ido conociendo es
negativo, hay un verdadero clima de incertidumbre. Toda la situación nos
tiene mal, nos hemos juntado con los sindicatos y decidimos que mañana
asistiremos al Consejo Regional (CORE), a la Comisión Social, a las 8.30
horas, para dar a conocer nuestra realidad y temores respecto de lo
laboral. Ojalá la empresa no tenga que cerrar o tenga inconvenientes
mayores con la producción. Al menos para este año se trabajará con
normalidad, pero ya en 2020, a partir de mayo, lo más probable es que
pare la planta, si es que no hay solución de aquí al término del año.
Para nosotros la solución concreta es saber cuáles serán las sanciones
que se aplicarán, queremos que se esclarezca y así tener cierta
tranquilidad. Nosotros somos mil personas vinculadas a Nova Austral
directamente, 700 en Porvenir,
200 en Punta Arenas y la gente del centro de cultivo, todos ellos
podrían quedar sin trabajo”, comentó Claudio Díaz, coordinador general
de los sindicatos de Nova Austral.
“El
problema acá es definir por qué se adulteraron los datos. Las
salmoneras son el futuro de Magallanes, es lo mismo como en su momento
fue la ganadería, es una industria que es de US$ 500 millones y podrían
ser de US$ 10 mil millones, por lo tanto todas las trabas que ponen es
impedir el desarrollo”, comentó el consejero regional, Alejandro
Kusanovic.
Girardi
“Nosotros estamos
tratando que estas salmoneras no se instalen en Magallanes, para que no
exporten el ecocidio que generaron desde Chiloé hacia el sur”. Estas
fueron las palabras del senador y presidente de la Comisión de Medio
Ambiente del Senado, Guido Girardi, respecto de la situación de las
salmoneras en la región.
Ante
esta declaración Kusanovic no quiso quedarse callado y se refirió al
parlamentario como alguien que “está loco, es una persona que no está en
su sano juicio y anda perdido. No es racional. Hay que ser consciente y
coherente, una persona como esa no debería tener un cargo, anda perdido
el espacio. Hay que usar la tecnología para contaminar lo menos
posible, pero no prohibir. Lo que está haciendo el señor Girardi es
destruir el futuro de Magallanes”.