Los
“amarres” heredados de la administración anterior han terminado por
molestar a algunos de los gobernadores de la Región de Magallanes,
quienes han manifestado su disgusto por la situación y en el caso de uno
de ellos, hará una presentación ante la Contraloría.
El
gobernador de la Provincia Antártica Chilena, Juan José Arcos, dice que
al asumir se encontró con una situación muy particular, aunque aclara
que “la mayoría de los funcionarios son personas que tienen
capacitaciones y llevan años de trabajo”.
Arcos
explicó que “existe un proyecto que se licitó y que se le adjudicó a
una embarazada, quien está con prenatal en este momento y que yo voy a
pedir su revisión en Contraloría, porque en definitiva es un contrato a
honorario de una persona que no va a trabajar y eso significa una
recarga de trabajo para sus colegas que van a tener que cumplir esas
funciones”.
Arcos
añadió que “este contrato se aprobó justo el 1 de marzo o sea diez días
antes de que nosotros comenzáramos a trabajar. Se trata de un proyecto
de la Subsecretaría de Desarrollo Social y voy a pedir que ese contrato
en particular sea revisado. El tema es que se contrató a una persona a
sabiendas que está con prenatal y que no va a trabajar durante un
tiempo, entonces, quién va a ejecutar el programa. Por lo menos debieron
haber tenido la deferencia de esperar un poco y de consultarnos si era
necesaria esa contratación. El resto son los funcionarios a contrata que
están hasta fin de año, los funcionarios de carrera y los a
honorarios”.
Remuneraciones
Otro
aspecto que llamó la atención de Arcos es que “la escala de
remuneraciones acá en Williams es muy baja y la dotación de personal es
muy escasa. Esto es muy poco acorde con las otras gobernaciones, todos
los grados están muy bajos, pese a que estamos en una zona extrema y que
debieran ser mejores las rentas. Si uno compara las rentas de Tierra
del Fuego con las de Williams, éstas son la mitad. También pediré que
esta situación sea revisada, porque en verdad no hay punto de
comparación entre las rentas”.
Situación distinta
Un
panorama algo distinto al de la Provincia Antártica es el que plantea
desde Última Esperanza la gobernadora Ana Mayorga, quien respondió que
“en lo que se denomina los ‘apernados’, en nuestra gobernación no
sucedió eso, aquí hay personal que lleva más de 30 años trabajando y que
lo han hecho en varias administraciones”.
Ahora,
continúa, “los cinco cargos de confianza se fueron junto con el antiguo
gobernador, a pesar de que tenían contrato hasta diciembre de 2018. Es
decir, renunciaron el jefe de gabinete, los dos de Frontera y los dos
Territoriales, que son los cargos de confianza. Por lo tanto, cuando yo
llegué aquí, ellos ya no estaban”.
Sueldos bajos
La
gobernadora de Última Esperanza dijo que “la calidad de honorarios ha
sido una complicación, pero no solamente para esta administración que
está ingresando, sino que es algo que se viene arrastrando y que algún
gobierno tendrá que ponerle el acento al tema de cambiar los honorarios a
contrata, porque hoy día los sueldos son muy bajos considerando que
tienen que imponer y restar el 10 por ciento. Los sueldos han sido
iguales los últimos cuatro años que he revisado y van a continuar así
porque ya está programado, al menos por este año no hay cómo modificar
la situación”.
Mayorga
adelantó que “viajo esta semana a Santiago a un encuentro de
gobernadores y ahí expondré no sólo la situación de los sueldos, sino
también que en esta Gobernación estamos colapsados, por ejemplo, en el
Departamento de Extranjería. Por eso es esencial adicionar personal en
algunas áreas”.
Tierra del Fuego
La
gobernadora de Tierra del Fuego, Margarita Norambuena, dijo a través de
la línea, desde Porvenir, que “ha sido muy intenso el período de
instalación y he tenido reuniones con los funcionarios para conocer las
funciones de cada uno de los cargos”.
Luego, al ser requerida por Diario
El Pingüino acerca de la existencia de personas con contrato de última
hora, la gobernadora Norambuena precisó que “es necesario distinguir
entre los funcionarios de carrera y las personas a las cuales se les
rehicieron los contratos una vez electo el Presidente Sebastián Piñera.
Indudablemente que ahí hay una suerte de mala fe, que atenta contra la
democracia y las buenas prácticas, porque es legítimo que cada gobierno
quiera ingresar con su personal de confianza”.
Consultada
respecto de si los “apernados” integraban el círculo de confianza del
anterior gobernador, la autoridad fueguina señaló que “no lo podría
asegurar, pero sí es gente que tiene cercanía con la otra
administración. Eso es una demostración empírica”.