Según explicó, éste considera un reordenamiento de las frecuencias de
los 61 buses disponibles de la empresa Movigas, para trasladar a las personas
que puedan resultar afectadas por esta movilización. “Es cierto que hay un
derecho a manifestarse, pero también ello no puede interferir con el derecho de
las personas a trasladarse a sus lugares de trabajo”, expresó la autoridad
regional.
Muñoz explicó que dado que todavía no se conocen todos los detalles de
lo que será la manifestación, no es posible entregar más detalles. Sin embargo,
el aspecto principal es la reordenación de las frecuencias de buses desde las
horas valle, es decir aquellas con menor afluencia de público, a las horas en
que habrá mayor necesidad de estos vehículos, para el transporte de la
ciudadanía.
La autoridad, sin embargo, explicó que la Comisión del Transporte del
Senado convocó a una mesa de trabajo para abordar el tema del uso de nuevas
tecnologías.
No obstante ello, manifestó que si bien el Ministerio de Transportes
comparte la incorporación de nuevas tecnologías para mejorar el servicio de
taxis y colectivos, la posición de esta secretaría de Estado es firme en cuanto
se deben respetar las exigencias legales que impone la ley a los choferes de
taxis colectivos, esto es revisiones técnicas de los automóviles y exámenes de
conducir periódicos.
Cabe recordar que la movilización de los taxis colectivos apunta a
rechazar el uso creciente de las aplicaciones móviles Uber y Cabify, como un
medio de contratar taxis, situación que tanto ellos como el Gobierno consideran
ilegal. Para los dirigentes del transporte, el Senado simplemente debiera cesar
estas conversaciones.
Molestia
En tanto, auditores de Pingüino Radio manifestaron ayer su molestia
por la actitud de algunos colectiveros que ya en los días previos optaron por
no llevar personas, supuestamente como parte de estas movilizaciones. “Eran las
17 horas de ayer -dijo una auditora de la radio- estaba esperando colectivo y
vi un chofer que pasó con sólo dos pasajeros y cuando nos vio, nos hizo un
gesto de desprecio, haciéndonos ver que no nos llevaría”, indicó.