La
seremi de Economía, Natalia Easton, declaró ayer que el Gobierno sigue
muy atentamente lo que está ocurriendo con la evolución y disponibilidad
de los precios de productos esenciales como alcohol gel, toallas
húmedas, mascarillas entre otros y llamó a la ciudadanía a utilizar los
mecanismos legales existentes, para denunciar eventuales situaciones de
abusos.
Easton
indicó entre estos mecanismos el Servicio Nacional del Consumidor
(Sernac), el cual sigue operando a través de forma virtual o la Fiscalía
Nacional Económica.
Otra
posibilidad que se ha planteado es que se recurra a la implementación
de control de precios. Sobre esta posibilidad, la titular de la cartera
expresó que si bien es una herramienta legal que está disponible, “es
una medida que en algunos casos podría empeorar la situación porque en
algunos casos, esto
incentiva la aparición de mercados negros y desincentiva que algunas
empresas y proveedores nacionales o internacionales puedan producir y distribuir sus productos en nuestro país”.
En
términos prácticos, Easton analizó lo que podría ocurrir en caso que
este mecanismo se aplicara al precio del pan, para evitar una eventual
desmedida. “En Punta Arenas, tenemos una serie de panaderías que
producen pan y dan trabajo a una, dos o tres personas y tienen como
insumo principal la harina. Si su precio actual fuera de, digamos, 900
pesos y nosotros,
como Estado, le obligamos a fijar 800 pesos, es muy probable que muchas
panaderías pensarían que ese precio no les conviene, porque su
estructura de costos hace que no sea rentable, un tercio de la harina es
importada y con el alza del dólar se aumentan los costos de producir,
podríamos tener alzas en el precio del pan entre el 3 y 6 por ciento.
Como resultado muchas panaderías podrían cerrar en Punta Arenas y por
ello es una medida que debe ser analizada con mucho cuidado”.