En las instalaciones del
Hotel Cabo de Hornos se realizó la Primera
Convención de Mujeres Indígenas de la Patagonia, que duró dos días.
En el lugar se contó con
la presencia de mujeres de pueblos originarios como: Kawésqar, Yagán, Mapuche
Williche y Selknan.
Se trató de un encuentro
pluricultural y de un trabajo del multisectorial bajo el alero de la
Gobernación Provincial de Magallanes.
María Millanahuel es
argentina y pertenece al pueblo Mapuche Willeche y comentó que “Venimos
trabajando hace varios años con las distintas asociaciones de Punta Arenas y
también con la gente de Tierra del Fuego, pero esta experiencia sirve mucho
para unirnos aún más como pueblos originarios”
En tanto, María Sonia
Linko Lebtún, consejera del pueblo Mapuche Williche de Punta Arenas sostuvo que
“para nosotros es muy beneficioso recibir el apoyo del Gobierno Regional.
Sentimos que ellos de alguna manera están apoyando lo que nosotros estamos
intentando hacer ahora que es reunirnos para armar una propuesta que beneficie
nuestro trabajo (…) somos pueblos originarios y estamos entre Chile y
Argentina”.
En la convención se
reflexionó respecto del aporte de las mujeres indígenas en nuestra sociedad, se
formó una Mesa Regional de Trabajo Mujer Indígena, además de la lectura de
poemas, números artísticos entre otros, además, ambas noches el encuentro
terminó con una cena.
Por su parte la
gobernadora Provincial, Paola Fernández, dijo que “sobre todo se trata de
reconocer, entre mujeres, las barreras que existen, porque muchas veces las
mujeres indígenas son doblemente discriminadas, primero por un tema de género y
luego por la etnia (…)generar desde el Estado estos espacios de diálogo nos
permite mejorar políticas públicas y reconocernos
y valorar el aporte que hacen las mujeres día a día”.
La gobernadora también
enfatizó que sobre el aporte de la mujer indígena en la sociedad actual, sobre
todo en temas como el traspaso de cultura para las futuras generaciones.
El principal objetivo del
encuentro fue obtener conclusiones positivas respecto a las necesidades de las mujeres indígenas, abriendo puertas a
nuevos diálogos interculturales.
La valoración que se hizo
fue vinculada a la búsqueda de dignidad, respeto, reconocimiento de sus
culturas y de sus pueblos originarios.