La
parlamentaria magallánica Carolina Goic (DC) declaró ayer que no
compartía la propuesta del senador Guido Girardi (PPD) en el sentido de
no renovar las concesiones acuícolas en la Región de Magallanes, una vez
que éstas expiren. “Así lo conversamos con representantes de
trabajadores y empresas. Lo que sí apoyo es contar con normas más
exigentes para el cumplimiento de la normativa, eso permite avanzar en
resguardar que la actividad no se ponga en riesgo por las malas
prácticas de una empresa determinada”, dijo.
En
lo que se refiere a la renovación de estas concesiones afirmó que “las
empresas que hacen bien las cosas, no tienen porqué tener temor, así lo
conversamos con dirigentes de los trabajadores de Nova hace algunas
semanas y ayer con representantes de la industria”, expresó.
Diálogo
La
parlamentaria considera fundamental generar una mesa regional que
revise la situación actual y sobre todo cómo conviven actividades
productivas como el turismo, la pesca artesanal y el desarrollo
científico con la salmonicultura. “Ellos me manifestaron una buena
disposición para ello, es una forma de actualizar el proceso de
zonificación”.
Insistió
en la necesidad de impulsar el desarrollo sustentable de la acuicultura
en Magallanes, para lo cual indicó que insistirá ante el subsecretario
de Pesca y el intendente para que se adopten las medidas necesarias.
“Es necesario que se sienten a la
mesa todos los actores, se sincere
la cantidad de concesiones que tolera nuestra región, se coordine líneas
de investigación y también el fortalecimiento de la fiscalización. En
esas condiciones creo que podemos alcanzar acuerdos y fomentar el
crecimiento económico de nuestra región”.
Plazo fatal
Agregó
que el proyecto de ley actualmente en el Senado, está iniciando su
tramitación y, por lo tanto, está sujeto a modificaciones.
Éste
contiene la posibilidad de no renovar las concesiones acuícolas en la
Región de Magallanes, lo que es considerado por el gremio como la
liquidación de la industria acuícola regional, pues el 50% de las
concesiones en la región expira en un plazo de 10 a 15 años.