Cinco
años han pasado desde la última sesión de la Comisión Regional de Uso
de Borde Costero, CRUBC, en Magallanes, la cual se reactivó el pasado 12
de julio.
La
comisión, conformada por diversos actores públicos y privados, cuenta
con la representación de los gremios del turismo por Aleksandar
Mihovilovic, de la Asociación de Hoteles y Servicios Turísticos de
Torres del Paine, HYST, y Ruth Saieh, de la Asociación Gremial de
Alojamiento Turísticos de la Patagonia, Asatur A.G.
En
su próximo encuentro del 1 de agosto, la comisión tendrá un papel
crucial. Se votarán tres concesiones marítimas solicitadas por las
empresas TEG Chile y ASOE Chile, además de un Espacio Costero Marino de
Pueblo Originario, Ecmpo, solicitado por la comunidad kawésqar As Wall
La Iep, que abarca 24 mil hectáreas en la provincia de Última Esperanza.
Para
definir su postura, los gremios de Magallanes se reunieron y
concluyeron que “la solicitud de Espacio Costero Marino de Pueblo
Originario presentada por la Comunidad Indígena As Wall La Iep carece de
especificidad y plantea serias dudas sobre la capacidad de gestión del
territorio solicitado. La superposición con áreas administradas por
Conaf, la falta de un plan de administración claro y la ausencia de
colaboración con el sector turismo son preocupaciones centrales.
Consideramos imprescindible una revisión más profunda del sistema y la
ley vigente para asegurar la viabilidad y seguridad de la ejecución de
estas solicitudes”, puntualizó Lilian Riquelme, presidenta de Asatur
A.G.
Para
la gerente de la Cámara de Turismo de Última Esperanza, Adriana
Aguilar, “las áreas solicitadas, actualmente, cuentan con operación de
productos turísticos y su potencial de desarrollo es incalculable por lo
que se deben resguardar para el crecimiento y oportunidad de
crecimiento con beneficios para todos”.
Asimismo, Claudia Torres
Gómez-Garfias, gerente de Austro Chile señaló: “Como gremios turísticos
regionales estamos muy unidos y alineados respecto a nuestro
pronunciamiento de estas 4 concesiones marítimas solicitadas. Cuando los
ante proyectos son claros y cuentan con las descripciones necesarias,
con estudios y análisis previos, con los pronunciamientos ya sea de las
entidades públicas como también de los privados que se puedan ver
afectados, cuando se puede ver que toda la región se verá beneficiada
económicamente y que se preocupan del medio ambiente, siempre podrán contar con nuestro apoyo”.
Sara
Adema, gerente de HYST, agregó que “la solicitud no especifica
claramente cómo se utilizará el área solicitada ni las actividades que
se desarrollarán en ella. Esto genera incertidumbre sobre el uso futuro
del espacio. Además, nos preocupa que una comunidad de 16 personas no
tenga la capacidad para administrar eficazmente un territorio de cerca
de 24.000 hectáreas. La falta de un plan detallado de administración
añade más dudas sobre la viabilidad de este proyecto”.
Añadió
que “es fundamental que cualquier solicitud de concesión incluya un
plan claro y detallado que asegure la correcta gestión y uso del
territorio. Sin estos elementos, no podemos apoyar una concesión que
podría afectar negativamente tanto al medio ambiente como a las
comunidades locales”.
Finalmente,
respecto de las solicitudes de concesiones realizadas por las empresas
de H2V, los gremios aseguraron que éstas cumplen con los requisitos
necesarios y presentan planes claros y detallados para la gestión de las
áreas solicitadas.