Hay 117 hectáreas de áreas verdes en riesgo por falta de lluvias

Una parte muy significativa de las áreas verdes de Punta Arenas presenta superficies amarillentas, con pastos casi secos, aunque numerosos árboles plantados recientemente, en primavera, son regados cuidadosamente para asegurar que seguirán creciendo.
Es una tarea difícil la de la mantención de las áreas verdes de la capital de la Patagonia cuando la naturaleza escatima las lluvias y se abate sobre Punta Arenas un volumen bastante menor que los 400 milímetros de lluvias que debieran caer desde el cielo.
A esas menguadas precipitaciones debe sumarse el efecto del viento que, en la práctica seca el agua de riego y la que producen las mismas plantas que, al faltar el vital elemento, empiezan a perder clorofila, y que le otorga el color verde, se ponen amarillas y, finalmente, mueren, literalmente, de sed.
Es que dos camiones aljibe, con la debida dotación de personal, cada uno con un estanque de diez metros cúbicos de agua, es decir, diez mil litros del vital líquido, parecen ser insuficientes para las necesidades de riego de 117 hectáreas de áreas verdes, o sea, 11 millones 700 mil metros cuadrados.

¿Dónde se ubican esas áreas verdes en peligro?
Están en las plazas Muñoz Gamero y Esmeralda; en el Parque María Behety y en las avenidas de la ciudad: España, la más extensa; Bulnes; Costanera; Independencia; Colón e, incluso, la Avenida Frei.
Por si acaso, el terreno del Parque “Don Bosco” no se riega, sólo se limpia cuando se estima necesario o cuando está demasiado lleno de desperdicios.
Una tarea no menor y que, de acuerdo a la planificación que se inició el primer día de octubre y culminará el último día del mes de marzo, determina que cada sector puede ser regado cada tres días.
Pero el viento y las altas (y desusadas) temperaturas reinantes en los últimos días han hecho que ese riego tenga un efecto menor y es insuficiente para compensar la evapotranspiración de cada planta de plazas y avenidas de Punta Arenas.
Se da como ejemplo del benéfico efecto de las lluvias, pese al viento, lo que puede apreciarse hacia el sector sur de la península de Brunswick, donde llueve mucho más que en Punta Arenas: en el sector de San Juan todo es verde.
Claro que en ese sector no se incurre en el millonario costo que para el Municipio de Punta Arenas significa el riego de las áreas verdes de la ciudad.

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