El
final de la sesión número 64 del Concejo Municipal estuvo marcado por
el enfrentamiento entre los concejales José Aguilante y Arturo Díaz,
quien solicitó una investigación a su colega por servicios prestados a
establecimientos educativos municipales.
En
su defensa, el cuestionado leyó una declaración en la que comenzó
planteando que hubo medios escritos que, según él, más que estar
cumpliendo con su labor informativa, “se ha estado prejuzgando mi
actuación como concejal, sembrando incertidumbres que están muy lejanas a
lo ocurrido. Jamás este concejal ha actuado con falta a la probidad”.
En el texto, Aguilante destaca
sus diez años de labores como parte del Concejo y 40 años en radio y
televisión, razón por la que prestó servicios “ocasionales” y con “total
apego a la norma”, aclarando que antes de comenzar su ofrecimiento de
difusión se acercó a la Cormupa a consultar si existía algún conflicto
de interés en dichas tareas.
En
su evidente arremetida contra Arturo Díaz, el concejal cuestionado citó
que “soy una autoridad que se ha dedicado a tiempo completo a la tarea
para la cual fui elegido. No soy el que da su tiempo a medias, lo que
ratifica el valor que entrego a nuestro trabajo, con seriedad (…)
Claramente detrás de esto hay móviles políticos arteros y
malintencionados”.
Por
su parte, en los últimos 15 segundos disponibles en la sesión, el
aludido concejal Arturo Díaz contraatacó comentando que “yo me acuerdo
que cuando usted comenzó como concejal trabajaba en el Sernam y salió de
una manera no muy decorosa, lo revisé en medios de comunicación, y de
la Universidad del Mar”, haciendo referencia a que salió del servicio
por no contar con un título universitario y porque fue cuestionado por
su contrato con la casa de estudios.
“El
daño no lo hice yo. Dentro de mi labor fiscalizadora está lo que yo
considero irregular, darlo a conocer y que se investigue”, finalizó.
Al sonar la campanilla, Aguilante increpó a Díaz. Acto seguido, ambos escaparon rápidamente del edificio consistorial.