Un crítico análisis realizó
el constituyente magallánico Rodrigo Álvarez acerca del borrador que
está por culminar de redactarse en la Convención Constitucional.
Dicho
borrador llega a su fin este sábado, y posteriormente será la Comisión
de Armonización la que deberá darle cuerpo a dicho borrador, el que una
vez terminado deberá ser aprobado por el pleno y presentado al
presidente Gabriel Boric, para que este llame a votar al plebiscito de
salida.
Una
vez terminado el trabajo de la Convención, durante este sábado quedarán
tres comisiones funcionando: Preámbulo, Armonización y Normas
Transitorias.
El
pleno se vuelve a reunir a mediados de junio. Todo lo anterior,
pensando en que el 4 de septiembre es el plebiscito de salida.
Rodrigo
Álvarez, constituyente de la UDI por el Distrito 28, dio a conocer su
visión de lo que ha sido el proceso y lo que viene para adelante.
El
convencional comentó que su principal preocupación es que el trabajo de
la CC es “muy refundacional”. “Estoy convencido de que la inmensa
mayoría de los chilenos no va a leer 500 artículos o 450 artículos.
Muchos chilenos nisiquiera han leído los artículos actuales”.
“La
Constitución actual tiene 143 artículos, esta va a tener 500, que no
solamente son muchos, sino que son muchos temas y muchos detalles de los
temas. Es un trabajo muy excesivo, hay un olvido de nuestra experiencia histórica y comparada”, dijo.
Álvarez es miembro de la Comisión de Armonización. Sobre el trabajo de esa instancia, señaló:
“La Comisión
de Armonización no tiene ni lápiz ni goma, solo tiene destacador. No
puede meter mano, redactar, eliminar frases o meter palabras. Busca
reordenar, hacer algunas propuestas, quizás nos vamos a tomar más
atribuciones de las que el reglamento nos dice. Pero finalmente todo
llega al pleno”.
Sobre
el rol que ha jugado la derecha en la CC, Álvarez contó que “esta es
una Convención válidamente porque nos ganaron la elección de forma muy
masiva, es una Convención de izquierdas. Hay un grupo muy importante de
convencionales que no tiene interés ni decisión de conversar con la
centroderecha de nada. La Convención quedó distinta a la realidad
(política) mayoritaria del país”.