Helicópteros de Ecocopter llegan esta semana a Magallanes y empresa implementa oficina regional

La partida está planificada para las 8.30 horas de mañana. En ese momento, se llevará a cabo un evento que, para Ecocopter –empresa especializada en el servicio de helicópteros para operaciones de alta complejidad- marcará un hito en sus 11 años de historia: tres de sus diez aeronaves partirán un recorrido de tres mil kilómetros desde el aeródromo de Tobalaba, en Santiago, hasta la Región de Magallanes, donde, a partir del 1 de diciembre, prestarán el servicio de traslado de funcionarios de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) a las plataformas en el mar.
Los planes, si el clima lo permite, consisten en realizar el vuelo en períodos de dos horas –tras lo cual, es necesario rellenar los estanques de las máquinas- y en un total de dos jornadas, llegando las aeronaves en horas de la tarde del lunes.
El vuelo de los tres helicópteros, que esta semana salieron de un proceso detallado de revisión y mantención, representa no sólo la llegada, de manera más permanente, de Ecocopter a la región más austral de Chile. También es el climax de un trabajo que se ha gestado durante varios meses, pero que ha tenido su mayor intensidad en las últimas semanas. Parte de ello tiene que ver con el acercamiento que la empresa ha tenido con los trabajadores de ENAP que utilizarán el servicio. Desde su designación, comunicada en octubre de este año, el gerente de la empresa en Magallanes, Ricardo Díaz, ha viajado recurrentemente a la zona para presentar Ecocopter a los enapinos, concretar el arriendo e implementación de las oficinas en Punta Arenas –en calle Roca- y de la base de operaciones en Posesión.
En tanto, en la capital, las aeronaves atravesaban una revisión exhaustiva. Se trata de dos helicópteros EC 135, con piloto automático, radar meteorológico y sensor de acercamiento, todos detalles necesarios para realizar vuelos en condiciones complejas: los fuertes vientos de la región y la inestabilidad del clima. Ambas aeronaves corresponden a las exigidas por ENAP en la licitación del contrato. A ellas, Ecocopter sumó una tercera, que viajará a Magallanes para funcionar como respaldo.
Ello no asusta a Fernando Kogan, gerente general de la empresa, quien canceló planes personales para estar presente en el despegue de mañana. “Yo confío en mi gente”, dice, con el sonsonete uruguayo que se resiste a perder, pese a sus largos años en Chile. “Sé que lo van a hacer bien”.
La confianza del ejecutivo pasa por dos factores. El primero: sus pilotos. Los siete funcionarios que operarán los tres helicópteros involucrados en la operación tienen entrenamiento en las Fuerzas Armadas –como todos los que trabajan en la empresa- y experiencia en operaciones de alta complejidad. Uno de ellos participó en la instalación de una antena de telecomunicaciones en Porvenir; otro, trabajó durante 15 años para ENAP, realizando el mismo recorrido que operará a partir del 1 de diciembre. Un tercero realizó vuelos con la Armada en Punta Arenas, Puerto Williams y la Antártica.
El segundo factor que disipa los temores de Kogan tiene que ver con la confianza en la maquinaria. En los hangares que la empresa arrienda en el aeródromo de Tobalaba –donde operan, además, el único Centro de Mantenimiento Autorizado (CMA) ligado a Airbus del país- todo tiene su lugar, su número de serie y sus reglas. Los repuestos se compran en los respectivos fabricantes, se manipulan con un estricto apego a las instrucciones y bajo fuerte supervisión.
Es un credo que la empresa intenta inculcar en sus 57 trabajadores y que pretende mantener en la veintena de ellos que operará en Magallanes.
La confianza del ejecutivo, no obstante, no ha sido traspasada a los sindicatos de trabajadores y profesionales de ENAP. Los gremios han cuestionado la forma en que la petrolera manejó la licitación: recibiendo las ofertas económicas de Ecocopter (la más cara, inicialmente de US$ 43 millones) y DAP (empresa magallánica que había prestado el servicio por 25 años, que presentó una oferta de US$ 35 millones), para luego negociar directamente con la primera, que, tras adquirir aeronaves localmente, bajó sus estimaciones a US$ 34 millones por los ocho años de duración del contrato.
A esos cuestionamientos, los sindicatos sumaron el factor de la seguridad: pese a las certificaciones que ostenta Ecocopter (categoría gold en BARS, una de las más exigentes de la industria), los gremios critican la falta de experiencia de la compañía en operaciones costa afuera. Ambos reclamos están, hoy, tanto en manos de Contraloría –donde los sindicatos de trabajadores y profesionales hicieron una presentación que espera respuesta, al igual que lo hizo, posteriormente, la propia DAP- como de la Subsecretaría de Economía del Gobierno.
Ajeno a la polémica, que ven como un asunto entre DAP y ENAP, Ecocopter se dedica a lo que le compete: preparar la instalación de un servicio que expandirá las experiencias de la compañía y que, sin duda, será observado de cerca por quienes aún desconfían.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS