El economista Manuel José Correa manifestó ayer su oposición a la propuesta
de dirigentes sindicales de Enap Magallanes, en el sentido de que la
estatal obtenga una participación mayoritaria en los proyectos de
hidrógeno verde en los cuales participe.
La
propuesta fue rebatida por Correa, pues a su juicio podría ahuyentar a
los inversionistas “y Magallanes podría quedarse sin pan ni pedazo”,
afirmó.
Una apuesta…
Según
explicó Correa, el desarrollo del hidrógeno verde “es una apuesta de un
grupo de empresas privadas chilenas y extranjeras que están invirtiendo
cuantiosos recursos en un plan piloto que puede resultar, y así me
gustaría que fuese, como también podría no ser viable. Hoy, sin duda, el
proceso de electrolisis es carísimo, por ende, hay que aplaudir que
empresas privadas estén dispuestas a experimentar para encontrar el modo
de producir energías limpias a bajo costo, haciéndolas comercializables
en los mercados internacionales”.
-¿Y qué opina de esta propuesta de convertir a Enap en socio mayoritario de los proyectos que se impulsen usando su infraestructura?
“Enap
aportará en lo que sea requerido para el proyecto, pero si los
dirigentes sindicales quieren obligar a las empresas privadas a
asociarse y, además, ser minoritarias en el control del negocio, aquello
ahuyentará la inversión y dejará a Magallanes sin pan ni pedazo, porque
Enap no tiene la capacidad de hacer lo que están haciendo estas
empresas. De lo contrario, ¿por qué Enap no desarrolla sola el hidrógeno
verde?, Fácil, no tiene know-how, es decir el saber cómo llevar
adelante este negocio, y sabemos bien que Enap es una empresa con
profundas deficiencias, utilizada para pagos políticos que la tiene muy
endeudada”, expresó el economista, quien ve en esta propuesta un intento
de profundizar la estatización de la economía.
Propuesta
La
iniciativa fue planteada por el presidente del Sindicato de
Trabajadores de Enap Magallanes, Carlos Aro, en el sentido de generar
una alianza con las empresas privadas que utilicen la infraestructura de
la estatal para el desarrollo de esta futura fuente de energía, donde
Enap tenga una participación del 50% más uno. La idea fue respaldada
por el economista Juan Luis Oyarzo, quien también promueve una mayor
participación del Estado en el aprovechamiento de este recurso, pero
descarta una nacionalización, por los mismos motivos, es decir,
ahuyentar a los inversionistas.