Un total de treinta y tres nuevos cupos dispuso la Fundación Hogar de Cristo, con el fin de atender y apoyar integralmente a personas en situación de calle, tanto en Punta Arenas como en Puerto Natales.
Así lo dio a conocer Mario Oyarzún Contreras, director ejecutivo del Hogar de Cristo, sede Magallanes, quien agregó que desde la Secretaría Regional Ministerial de Desarrollo Social del gobierno regional, se dispuso un aporte de fondos que ascendió a sesenta y ocho millones de pesos.
El objetivo fundamental de esta tarea conjunta, a la que también se suma la organización “Puro Corazón”, con alimentos, frazadas y abrigos nocturnos en las calles y sitios eriazos de la ciudad, es evitar que la gente en situación de calle fallezca a la intemperie, por causa de las duras condiciones del clima invernal de nuestra región, reiteró el ejecutivo regional de la fundación.
Con ese apoyo financiero, dijo Oyarzún, los cincuenta cupos disponibles hasta la fecha, ascenderán a ochenta y tres, con apoyo en alojamiento, alimentación, e, incluso, higiene personal, y tendrá como punto de atención las dependencias e instalaciones de la hospedería ubicada en avenida España, entre Waldo Seguel y José Fagnano.
En cuanto a Puerto Natales, el director ejecutivo de la Fundación Hogar de Cristo de Magallanes, informó que se ha dispuesto de un albergue para doce personas, en un inmueble ubicado en la calle Lanceros, en la capital de la provincia de Última Esperanza.
Este centenar de favorecidos con este apoyo social , podran contar con él no sólo durante el período invernal, sino que se prolongará hasta el mes de diciembre.
Personas en situación
de calle
Las personas en situación de calle, de acuerdo al último catastro oficial, realizado hace pocos meses, sumarían unas doscientas, una cantidad relativamente pequeña, pero en alto riesgo de fallecer de frío si no encuentran un lugar donde cobijarse.
Se les ha visto acomodarse, literalmente, unos sobre otros, dándose calor, tendidos sobre cartones o colchones lanzados a la basura por sus dueños, acompañados de sus fieles perros, tan de la calle como sus amos y compartiendo envases de vino, adquiridos en establecimientos comerciales del sector céntrico sur, gracias a los dineros que las personas en situación de calle consiguen desarrollando lo que se conoce como “macheteo”, a quienes se cruzan en sus caminos.
Se agrupan en lugares archiconocidos, como la calle Errázuriz con Armando Sanhueza; la avenida Colón y la avenida Independencia, de preferencia, aunque también deambulan por la calle Chiloé y han llegado hasta la Plaza Lautaro o Santos Mardones.
Otras veces, utilizan los refugios para los pasajeros de la locomoción colectiva tanto en calle Chiloé como en Carrera Pinto, Maipú y Angamos, por mencionar sólo algunos.
Pero también se cobijan en sus “caletas”, como le llaman a las casas abandonadas por sus dueños después que los inmuebles han sido presas de las llamas de un incendio o de duras disputas entre familiares.
Hacia ellos, de preferencia, apuntan los desvelos de la Fundación Hogar de Cristo y los aportes gubernamentales, porque, junto con evitar que alguno de ellos sea sorprendido por la muerte en plena calle o en algún sitio eriazo, se busca cumplir el mandato del fundador de la obra, el padre Alberto Hurtado, sacerdote jesuíta: “hay que dar hasta que duela” y es por eso, entre muchas otras razones, que la fundación busca seguir logrando la inscripción de nuevos socios.