Hogar Ignazio Sibillo cerraría sus puertas por problemas de financiamiento

Alrededor de 12 lactantes y niños menores de seis años son atendidos en la Organización Comunitaria Funcional, Hogar de Lactante Ignazio Sibillo de Punta Arenas. Hasta allí llegan los menores en situación familiar irregular, derivados por el Tribunal de Familia local a la espera de mejoras en sus condiciones de vida. Sin embargo, este lugar de acogida se mantiene actualmente al borde de tener que cerrar sus puertas. El problema: su financiamiento.
La organización comunitaria comenzó sus operaciones en 2006, a través de aportes del mundo privado. Con una trayectoria de siete años, el Servicio Nacional de Menores (Sename) estableció un convenio de colaboración que tendría una vigencia de un año y medio y que culminaría el 1 de julio próximo. La relación entre ambas partes establece el financiamiento de 24 plazas, es decir cupos para niños.
“En este convenio se establece una subvención, que  está establecida en la ley y tiene un componente variable y uno fijo. El variable depende del número de niños que esté en el hogar, pero hemos tenido una ocupación bastante menor en promedio durante todo el funcionamiento de este convenio que nos ha obligado a que aparte de la subvención Sename, tengamos que salir a buscar apoyo de privados y cada vez debe ser mayor”, explicó Mauricio Sandoval,  presidente del directorio del Hogar Ignazio Sibillo.
Según Sandoval, actualmente en promedio la subvención aportada por el Sename es de $ 7.388.000 mensuales, mientras que la que debe poner el hogar por otros medios ronda los $ 4.500.000. Bajo esas condiciones, y considerando que el fin del convenio se acerca, las posibilidades de seguir en funcionamiento son  bastante bajas.
“No podemos seguir funcionando con la obligación de aportar 4 millones y medio mensuales porque no tenemos. Sin subvención no podemos operar, es inviable y el proyecto tal como está hoy tampoco podemos. En marzo el Sename nos dijo que el convenio que termina en julio no lo vamos a prorrogar, lo que significa que termina en esa fecha. Dada la forma en que se están dando los hechos, el hogar cierra sus puertas. Lo peor de esto es que es un hogar de excelencia. Cada funcionario del Sename  de tribunales que ha venido al hogar de cualquier parte del país, reconoce que estamos dentro de los mejores”, aseguró.
Por su parte, el director regional del Servicio Nacional de Menores, Gonzalo Bascuñán,  explicó que lo que mantiene en estas condiciones a la organización radica en la baja cantidad de menores que recurre actualmente a esta instancia.
“Lo que termina el 1 julio es la relación convenida, que establece el financiamiento por 24 plazas, sin embargo el contexto actual es que las plazas atendidas son la mitad, es decir 12. Lo que ocurre es que, dada la subatención, la baja de ingreso de niños al hogar, es que le genera un déficit a la organización colaboradora. En ese escenario, ellos no podrían continuar o atender el aporte que han estado colocando, por lo que nos han comunicado que se les reduce la posibilidad de seguir colaborando con Sename”, explicó Bascuñán.
El director del servicio público enfatizó en que el fin de este convenio no significa el fin de la subvención para los niños que actualmente residen allá. En caso de que el hogar deba cesar sus funciones, los menores serían derivados al Hogar del Niño Miraflores.
Sin embargo, en este escenario existen nuevas posibilidades que se analizan, entre los que no se descartaría una nueva licitación, según indicó Bascuñán. “En el análisis que hagamos de las necesidades de oferta, muy probablemente generemos un diseño por menor cantidad de plazas, porque la experiencia nos está diciendo que no hay tantos niños. Tenemos que ver cómo se vienen las necesidades para poder generar un diseño acorde con ellas y licitaríamos probablemente en ese contexto. Sibillo, llegado el momento, tendrá que estudiar si con menos plazas le es rentable adherir o asumir un convenio de colaboración.

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