“El Hospital Base de Valdivia
es reconocido a nivel nacional e internacional por su calidad oncológica. Esto,
en términos de profesionales como de la implementación en equipamientos que
poseen altos estándares tecnológicos luego de su última remodelación de
oncohematología pediátrica que la hace la más moderna del país, después de la
unidad del Hospital Calvo Mackena”, señala el comunicado y agrega que “queremos
reconocer también el trato humanitario que desarrollamos en nuestros pacientes,
y que entregan apoyo a las madres, padres y familiares”.
El facultativo aclara que bajo esos mismos parámetros ha sido tratado
el paciente magallánico Axel Urrutia, “con la rigurosidad y excelencia
profesional que amerita su condición de salud. El equipo de oncohematología
pediátrica ha puesto a su disposición toda la capacidad médica, de
infraestructura y la calidad humana que no solamente con Axel se lleva a cabo,
sino que con todos los usuarios que son atendidos en nuestras dependencias”,
enfatiza.
“Respecto a las condiciones en las que se encuentra Axel y su madre
Carla, como institución hemos dado el beneficio de que lo acompañe las 24
horas. Esto, sumado a la opción que poseen todos los padres de nuestros pacientes de oncohematología
pediátrica, de ser recibidos en las casas de acogida que están en convenio con
el hospital, las cuales poseen condiciones aptas para su estadía y que no
significan incurrir para los padres o familiares en ningún costo adicional. Eso
es totalmente financiado. Como institución, estamos conscientes de la situación
de vulnerabilidad socioeconómica de Axel y de su familia, ya que, tenemos
entendido tiene cuatro hermanos más que hoy están a a cargo de otro familiar en
Punta Arenas, pero como establecimiento asistencial público, nuestra
responsabilidad es procurar una atención de excelencia para restablecer su salud”, aclara.
El Hospital Base Valdivia cuenta con un equipo de oncohematólogos
pediátricos; “de ellos son 4 en total, de los cuales 3 tienen horario completo
en jornada de 44 horas y una oncohematóloga tiene 33 horas, lo cual nos permite
tener una monitorización constante de nuestros pacientes y un equipo que está
con apoyo médico en forma permanente”, dijo.
Daño a la imagen
La controversia provocada por la falta de oncólogo en Magallanes y la
inconveniencia de los traslados esgrimidos por los pacientes ante el fuerte
desarraigo que sufren tanto familiares como los niños tratados, no pasó
desapercibido en Valdivia, y sobre ello Vera dijo: “Enfatizamos que como centro
de atención pública otorgamos todos estos beneficios de forma gratuita y los
servicios básicos que necesitan los padres. Como institución, lamentamos que
dañe con esto la imagen de nuestro hospital, que tiene más de 75 años de
historia y más de 50 años de historia oncológica con grandes especialistas y
siendo un centro de formación a partir de este año, de oncohematólogos
pediátricos para todo el sur austral y reconocidos por su calidad humana e
integral que reciben los pacientes que se atienden con nuestros equipos”,
señaló.
El Hospital Base Valdivia ha
recibido en este sentido a los pacientes de Punta Arenas que han sido derivados
a nuestro centro de salud, “brindándoles la misma calidad asistencial, el mismo
cariño, la misma actitud humanitaria, no sólo para esta enfermedad, sino que
para otras también, de modo del objetivo común que tenemos, que es brindar una
salud de calidad que no esté presente sólo en el sector privado, sino que
también en el sector público. Creemos que en este caso, el foco debería estar
centrado en este momento en la recuperación de los niños y, en eso, nosotros no
nos vamos a desenfocar, pero tenemos que ser enfáticos en defender un prestigio
y una tradición de más de 75 años de historia institucional y más de 50 años de
historia en la especialidad y en la formación”, finalizó.