El gerente comercial del hotel lago grey, Rodrigo
Bustamante, dijo que el incidente ocurrido la semana pasada no afectó las
instalaciones del edificio y fue rápidamente controlado.
La historia del Hotel Lago Grey – como para la mayoría de los operadores
turísticos al interior del Parque Nacional Torres del Paine- cambió para
siempre en el verano de 2011, cuando la Octava Maravilla del Mundo fue el
escenario de un incendio que consumió 16 mil hectáreas de bosque.
Desde entonces, las medidas de seguridad se han vuelto más estrictas y el
personal más preparado. La atención, además, generada por el más mínimo
incidente, también.
Es lo que ocurrió cuando, el viernes de la semana pasada, un camión que
transportaba gas hacia el hotel sufrió un desperfecto que derivó en el incendio
del vehículo. La situación ocurrió a varios metros de cualquier instalación del
hotel y fue controlada rápidamente, pero generó preocupación por suceder en un
día especialmente caluroso y seco -en que regía una alerta amarilla por
condiciones favorables a la generación de incendios- y en plena temporada alta.
“Cuando hay alerta amarilla, con una misma manguera de extinción de
incendios se empieza a regar”, dijo ayer el gerente comercial del hotel,
Rodrigo Bustamante. Contó que fue esa misma manguera la que permitió controlar
la situación, que afectó a “un camión que nos presta el servicio, de gas, que
no es nuestro, pero se ve que es un vehículo nuevo y tuvo la mala suerte de que
le pasara esto, que le puede pasar a cualquiera”.
La disposición de mangueras, además de palas y otros implementos, fue una
de las decisiones que tomó el hotel tras el incendio de 2011, que el ejecutivo
recuerda como “el más complicado que nos ha tocado enfrentar, porque el fuego
pasó al lado de nosotros. Fuimos los que dimos la alarma, llevamos a los
brigadistas, estuvimos con la gente de Conaf y del Ejército en nuestro hotel.
Soportamos una temporada en que tuvimos que devolver la plata a un montón de
gente y la pérdida tremenda en dinero”.
A las medidas del hotel, se suman las de las autoridades. El ejecutivo
sostiene que “tenemos un puesto de Conaf que está muy cerca y Carabineros va
día por medio. Tenemos bastante apoyo en ese sentido”.
En tanto, la empresa baraja proyectos que apuntan al reciclaje y a la
promoción durante la temporada de invierno, medidas que, al igual que las
preventivas, buscan preservar la Octava Maravilla del Mundo.