Con su “chaleco amarillo” puesto, asistió al programa Barómetro de Pingüino Televisión, el consejero regional y presidente de la CPC Magallanes, Alejandro Kusanovic, quien además fue uno de los convocantes de la masiva manifestación en defensa de la actividad industrial del carbón y salmonicultura.
Juan Ignacio Ortiz (J. O.) -Alejandro, no se ha sacado el “chaleco amarillo”.
“Lo tengo impregnado en el alma”.
-¿Fue un éxito la manifestación?
“Superó todas las expectativas, pensábamos que iban a llegar alrededor de trescientos autos y llegaron casi mil. En un momento la columna se extendía desde la ex chipera hasta casi Avenida Colón”.
-¿Por qué están en riesgo 6 mil puestos de trabajo en la Región de Magallanes?
“El carbón es el futuro energético de Magallanes, no se ha logrado bajar los costos del gas. Es mucho más grave que solo los mil empleos que se podrían perder en la Mina Invierno. Hoy día no hay energía de bajo costo para la región. Actualmente, hay empresas que no se han podido instalar porque no les garantizan la energía y ese es un tema grave”.
Christian García (Ch. G.) -¿Cómo se llega a organizar el movimiento de los “chalecos amarillos” y quiénes están detrás?
“Atrás habemos muchos, esto es lo mismo que el año 2009 cuando se hizo el movimiento del gas. En Codema participé como uno de sus fundadores, junto con AGIA y varias asociaciones más, y siempre ha estado vigente. En 2011 también partimos con la movilización, pero se nos salió de control. Ahora lo estamos activando nuevamente para volver a protestar por un tema que creemos esencial, ya que las autoridades, el Estado de Chile, el Gobierno, los partidos políticos, los parlamentarios y los alcaldes, están desconectados de la realidad de la gente. Eso es lo que demostró este movimiento, que hay una desconexión”.
-¿Conversaron con el intendente?
“Esta semana la directiva de Codema le entregó una carta al intendente, donde se exponen todos los problemas que creemos existen. Hoy día hay un ataque tremendo contra el desarrollo y el trabajo”.
-Según usted, ¿quiénes realizan ese ataque?
“Todos, el Estado, los políticos, los parlamentarios, todo es traba”.
-¿Y las organizaciones medioambientalistas?
“Quizás una parte, pero yo diría que se le está haciendo caso a una minoría”.
-¿Son trabas burocráticas?
“Aquí nadie quiere contaminar, hay que usar la última tecnología disponible para hacer el menor daño posible al medioambiente, que es lo que persiguen las normas. Pero otra cosa es parar todo, la gente necesita trabajo, desarrollo. Con la salmonicultura se pueden aprovechar las ventajas comparativas de Chile, que son los canales de la zona sur. Eso se puede perder, porque en la actualidad se están desarrollando jaulas que son oceánicas y cuando eso se termine, cualquier país que tenga océano va a poder dedicarse a la crianza de salmones y vamos a perder la ventaja comparativa”.
-¿Cómo se puede llegar a un acuerdo para que la actividad productiva siga creciendo en Magallanes?
“Creo que hay que dar facilidades y parar las trabas. De repente hay problemas con Aduanas, con la interpretación de las leyes. Uno habla con ellos y dicen que es un problema de Impuestos Internos, entonces pónganse de acuerdo los dos. Tampoco hay muchas posibilidades de diálogo. Se está creando un ambiente que no es el adecuado para el desarrollo. Espantan a los inversionistas, porque al final solo ponen problemas”.
-¿La CPC tiene armada una mesa de trabajo con el Gobierno?
“No, no tenemos todavía. Tengo un contacto fluido con las seremis de Economía y de Hacienda, pero no hay una mesa de trabajo”.
(J. O.) -¿Y por qué no se ha constituido? ¿La autoridad le tiene temor a las presiones ambientalistas?
“Creo que sí, todos les tienen miedo. El domingo podría haber aparecido cualquier parlamentario y se robaba la película, pero no llegó ninguno”.
-¿Por qué cree usted que no apareció ninguno?
“Porque como existe esta desconexión entre lo que quiere la gente y lo que ellos piensan, tienen dudas de si esto es verdad o mentira. Hay que estar sintonizado, lo que quiere la gente es trabajo de calidad y con los mejores sueldos posibles”.
-¿Se ahuyenta a los capitales privados?
“Por supuesto, no es suficiente bajar la tasa de interés, lo más importante para que alguien invierta es el ambiente y el ambiente no está bueno”.
(Ch. G.) -¿Qué espera Codema luego de la movilización?
“Se entregó un pliego petitorio al intendente y la idea también es formar una comisión transversal, porque esto no tiene partido político. Mientras más gente se sume, mejor. El objetivo es crear conciencia acerca del tema. El carbón y los salmones están en la estrategia de desarrollo de Magallanes”.
-¿Qué se espera que haga el intendente?
“Que empiece a tomar conciencia y que también lo hagan en Santiago. Lamentablemente, nos hemos transformado en un buzón de Santiago y de repente yo creo que el intendente no es escuchado, por lo que si hay manifestaciones, hay más probabilidad”.
(J. O.) -¿Cómo evalúan ustedes la visita del subsecretario de Minería?
“Eso demuestra que hay una descoordinación tremenda en el sistema, cada quien habla una cosa distinta. Es una mala señal”.
-¿No lo ve como un avance?
“Creo que fue tardía. El Gobierno debe tener un planteamiento claro y eso no está. Si ni siquiera la Universidad de Magallanes, en la estrategia de energía que elaboró, colocó el carbón. Entonces estamos perdidos, si el carbón cuesta 2,5 dólares el millón de BTU versus lo que está costando el gas a ENAP, que es cerca de 12 a 14 dólares el millón de BTU, y se lo están vendiendo a Methanex en 3,8 dólares”.
-Pero vamos hacia un proceso de descarbonización, lo anunció el Presidente de la República en su Cuenta Pública.
“Creo que hay un error, el proceso de descarbonización lo venden como que vamos a eliminar el carbón, pero debe avanzar hacia la eficiencia de los procesos”.
(Ch. G.) -¿Qué tan factible es la gasificación del carbón?
“Es factible, pero es cara. Cuesta alrededor de 10 dólares el millón de BTU. La idea es tener un tipo de energía que cueste alrededor de 3 dólares”.
-¿Eso cómo se logra?
“Esto pasó a ser un problema de Estado, porque a ENAP le estamos metiendo 300 o 400 millones de dólares al año para buscar gas y no logramos bajar el costo. En los últimos cuatro años se le han inyectado 1.500 millones de dólares y una termoeléctrica cuesta 250 millones de dólares y podríamos regalar la electricidad aquí en Magallanes. Hay que tomar en cuenta que Alemania está construyendo tres termoeléctricas de última generación; Japón, dos, pero con la última tecnología disponible”.
(J. O.) -¿La industria del carbón es compatible con una región prístina?
“Todo es posible cuando se hace bien. Cuando visitamos Mina Invierno con algunos consejeros, me encontré que había un gerente nuevo, que viene de Antofagasta, quien decía que esto de estar reforestando o plantando pasto y árboles, no lo había visto en ninguna explotación minera en Chile”.
-Por último, ¿existe el riesgo de que cierre Mina Invierno?
“Por supuesto, en lo que va del año ya tiene pérdidas por 16 millones de dólares y hacia fines de año esperan que llegue a 40 millones de dólares, por lo tanto, nadie va a seguir invirtiendo”.
Juan Ignacio Ortiz/José Benítez