Hoy se cumple un año del incendio en calle
Manantiales, en la Población Cardenal Silva Henríquez, en Punta Arenas.
En lo que comenzó con la movilización de cuatro compañías de bomberos para apagar el siniestro, concluyó con el hallazgo del cuerpo sin vida de Elizabeth Mella.
Las
llamas fueron controladas en menos de cinco minutos por las unidades de
emergencia. Cuando los bomberos fueron a la habitación donde comenzó el
incendio, descubrieron el cadáver de la mujer.
El
hallazgo obligó a la presencia de la Brigada de Homicidios (BH) de la
Policía de Investigaciones. Tras notar que tenía heridas cortopunzantes,
presumieron que, en pleno Día Internacional de la Mujer, Mella había
sido víctima de un femicidio.
La vivienda se perició, los antecedentes fueron enviados
al Ministerio Público y el fiscal Fernando Dobson asumió la
responsabilidad de las indagatorias. Aunque la carpeta investigativa
continúa abierta, aún no se sabe quién asesinó a Elizabeth Mella.
A
un año del delito, solo se manejan hipótesis extraoficiales. La víctima
vivía sola y habría sido apuñalada y golpeada en el mismo dormitorio
donde fue encontrada. El incendio habría sido un mecanismo para ocultar
el asesinato y las llamas comenzaron desde su colchón. El caso se
estaría investigando como un femicidio.
En
paralelo, los hijos de la víctima han seguido su propia lucha.
Patrocinados por el Centro de Apoyo a Víctimas de Delitos Violentos
(CAVD) de la Subsecretaría de Prevención del Delito, se querellaron
contra todos quienes resulten responsables del delito.