Las manos caritativas del chofer de un camión de transporte de carga menor, hicieron un singular “regalo de Navidad” para todos los automovilistas que tienen la mala suerte de desplazarse por la esquina de calle Balmaceda con Avenida España.
Segundo Aqueveque señaló que decidió acometer una tarea que, obviamente, no le corresponde, porque de esta manera protege la máquina que constituye su fuente de trabajo ante la posibilidad de que otros conductores se estrellen contra él por hacerle el quite a uno de los cuatro hoyos que presenta la calzada de Balmaceda.
Bacheador ad honorem
“Con esto también nos protegemos nosotros, porque estamos trayendo materiales para una remodelación y al estacionarme y empezar a descargar, también quedamos expuestos a un golpe si alguien llegara a chocar mi camión”, afirmó Aqueveque.
Dentro de las posibilidades de tiempo que le deja su faena como transportista, junto a sus compañeros de labores, tratará de cubrir con tierra y pasto los otros hoyos de esa esquina y aportar a su seguridad y a la de los demás conductores de vehículos motorizados que transiten por el sector.
Claro que la caridad de Segundo Aqueveque no da, hasta ahora, para que dedique algo de su valioso tiempo para que ejecute una “reparación” del hoyo que daña la calzada norte de la misma calle Balmaceda, una cuadra más abajo, es decir, en la esquina de esa arteria con calle Armando Sanhueza.
Allí, desde hace meses, el pavimento asfáltico sufrió la aparición de un “hoyito” que, en medio del invierno, adquirió mayor tamaño (como se ha denunciado en ediciones anteriores de Diario El Pingüino) y ha llegado a ser, por el efecto del intenso flujo vehicular y las lluvias, casi una enorme zanja en la esquina de Balmaceda con Armando Sanhueza.
El problema mayor radica que esa zanja está ubicada en el lugar donde los automovilistas que bajan por Balmaceda y quieren doblar a la izquierda, tienen que pasar por el hoyo, con las dificultades y riesgos de accidente.
Pero, en una de esas, don Segundo Aqueveque y sus amigos deciden hacer otro “regalo” a la ciudad y después de cubrir los hoyos de la esquina de Avenida España con Balmaceda, caritativamente, tapan con tierra y pasto la zanja que está una cuadra más abajo.