La mayoría de los hoyos “históricos” de los pavimentos de Punta Arenas han sido reparados y recuperados.
Y en el cumplimiento de esta importante tarea han desplegado esfuerzos tanto la municipalidad de nuestra ciudad como la Secretaría Regional Ministerial de Vivienda y Urbanismo.
El Ministerio de Vivienda y Urbanismo aportó recursos para la reposición y recuperación de pavimentos tanto en Punta Arenas como en Puerto Natales.
Las tareas se cumplieron dentro de los plazos establecidos, sumaron casi $ 3.000 millones y se apreció la ejecución de esos trabajos en diversos puntos de la ciudad y de la capital de Última Esperanza.
La cifra mayor fue invertida en Punta Arenas y eso es justo reconocerlo, terminó con los hoyos que había, por ejemplo, en la Avenida España, al llegar a Independencia, o el que asustaba a los automovilistas y peatones en Armando Sanhueza al llegar a Pérez de Arce, sólo por citar dos puntos conflictivos de la ciudad.
Pero quedaron los hoyos que presentaban los pavimentos asfaltados de la capital austral, como en Boliviana con 21 de Mayo; en España con Balmaceda; en 21 de Mayo con Errázuriz; en Balmaceda al llegar a Armando Sanhueza, y a lo largo de la calle Waldo Seguel, desde Bories hasta Chiloé, donde parecía existir una pista de “jeep fun race”.
En esa misma arteria, Waldo Seguel, se eliminó un hoyo-zanja situado casi frente a las dependencias de un colegio privado.
Labor loable, aunque quedó fuera la reparación total de la calle Magallanes, entre Carrera Pinto y Mejicana, tramo con alto tráfico.
Pues bien, los hoyos que han permanecido sin reparar y los hoyos nuevos siguen molestando el tráfico normal de peatones y vehículos motorizados, por ejemplo, entre los nuevos, el que se encuentra en calle Angamos, a la altura del número 255, casi frente al pasaje Goleta Ancud.
Entre los antiguos, persiste el que se ubica en Avenida España con Boliviana y que, en realidad, son “tres en uno”, por sus singulares características.
También persiste uno en calle Magallanes, casi al llegar a la esquina de calle Croacia, el cual amenaza a los vehículos particulares y a los de la locomoción colectiva mayor y menor.
También el acceso a la Avenida Colón, desde calle Zenteno presenta dificultades, porque los históricos adoquines se han desprendido, dejando lugar a hoyos en la tierra que los tuvo por décadas, pero ese es tema de otra crónica, aunque el problema está plenamente vigente.