Pasadas
las 19 horas de ayer en la Iglesia Catedral de Punta Arenas, el obispo
de Magallanes, Bernardo Bastres Florence, presidió junto a todos los
sacerdotes
de la comuna la eucaristía de la celebración de “Miércoles de Cenizas”.
Instancia con la cual la Iglesia Universal da inicio al periodo de
Cuaresma.
Este
miércoles se pone en marcha la cuenta atrás para el inicio de la Semana
Santa, un período de 40 días en los que se realizan los preparativos de
la celebración de la Pascua.
La
tradición de imponer la ceniza se remonta a la iglesia primitiva. En
aquel entonces las personas se colocaban ceniza en la cabeza y se
presentaban ante la comunidad con un “hábito penitencial” para recibir el sacramento de la reconciliación el Jueves Santo.
Dicha
celebración estuvo marcada por los últimos acontecimientos que han
ocurrido en el mundo, en donde el obispo llamó a rezar por la paz y por
todos aquellos que están sufriendo producto de la guerra que hoy sacude a
Ucrania.
En la instancia participaron diversos fieles católicos de diversas comunidades de Magallanes.
El
obispo además recordó que dicho periodo de Cuaresma, el que se inicia
con esta festividad, estará dedicado a las familias más vulnerables.
Cuaresma
Este año la campaña de Cuaresma
se extiende desde el 2 marzo (ayer), con el “Miércoles de cenizas” y
concluye al 10 de abril, Domingo de Ramos. El equipo de Cuaresma de
Fraternidad invita a que durante este tiempo de preparación para la
pasión, muerte y resurrección de Jesús realicemos actos concretos de
solidaridad, aportando en las alcancías físicas distribuidas en todas
las diócesis del país o en la alcancía digital que se encuentra en el
sitio web.
¿Qué significa la ceniza y por qué se celebra un miércoles?
El
“Miércoles de cenizas” marca el inicio de los 40 días de Cuaresma, en
los que la Iglesia Católica convoca a los fieles a la conversión y a la
preparación para vivir los misterios de la pasión, muerte y resurrección
de Cristo en la Semana Santa.
El
acto de imposición de las cenizas a los fieles y creyentes católicos es
realizado por un sacerdote o un diácono en la misa, al término de la
homilía. Este acto sacramental puede ser recibido por cualquier persona
creyente o no en la fe católica.
En
todos los “Miércoles de cenizas”, la colocación de la misma en los
creyentes por parte del sacerdote representa que todo lo material que
tenemos en la tierra se acaba. Pero todo el bien que tengamos en nuestro
interior no lo llevaremos a la eternidad.