Debido
al aumento de contagios de Covid-19 a nivel nacional, el Ministerio de
Salud debió realizar una serie de modificaciones en el Plan Paso a Paso,
para evitar la propagación del virus.
Sin
embargo, dicho plan afectó en esta oportunidad a la Iglesia Católica,
la cual nuevamente deberá cerrar sus puertas en aquellos lugares que
están en Fase 2, lo cual hasta el viernes era permitido.
Ante dicha normativa, la Iglesia de Magallanes lamentó lo sucedido y manifestó que la medida afecta la libertad religiosa.
En
el comunicado firmado por el obispo de Magallanes, Bernardo Bastres,
éste indicó que “el Ministerio de Salud ha publicado el 13 de marzo una
nueva resolución con medidas sanitarias, que incluyen en el “Paso 2
Transición”, en el que se encuentra nuestra ciudad, donde hay
prohibición de celebración de eventos con público. Esto afecta a las
celebraciones religiosas, que hasta ahora se podían realizar con 10
personas en lugares cerrados y 20 personas en lugares abiertos, sólo de
lunes a viernes. Con esta nueva norma, no se podrá realizar ningún culto
religioso en los Pasos 1 y 2, salvo funerales. Comprendemos la gravedad
sanitaria que nos afecta como país, pero medidas como las que implican a
las celebraciones religiosas no ayudan en nada al tema de fondo. La
Iglesia siempre ha tenido un compromiso decidido con el bien común, por
ello aspiramos a un trato justo y proporcionado a las circunstancias”.
Bastres
expresó en el escrito que siempre han cumplido con la normativa,
agregando que “en “Paso 2”, hemos realizado actividades muy acotadas,
trasladando para la semana y con el aforo establecido, celebraciones que
habitualmente se efectúan en fin de semana: eucaristías y otros
sacramentos. Ahora, al no poder realizar estas actividades, nos parece
que no se contribuye a la necesidad espiritual que tienen nuestros
fieles, más bien lo sentimos como un atentado a la libertad religiosa,
que se encuentra consagrada en nuestra Constitución Política. En este
tiempo de pandemia, constatamos que muchas personas han visto alterada
su salud mental; ciertamente el auxilio espiritual y la Palabra de Dios,
ayudan a los creyentes a enfrentar esta pandemia con un fuerte ánimo y
esperanza, que nacen de la fe”.
Finalmente,
el obispo Bastres declaró que “el sentimiento de muchos católicos
magallánicos, es que el costo de las medidas restrictivas recae sólo en
algunas actividades y no en otras. Al mismo tiempo, estas medidas no han
respetado el caminar propio de cada región, dándole así una suerte de
discriminación arbitraria, expresión del centralismo que vive nuestro
país. Dentro de poco, viviremos la semana más importante para el mundo
cristiano, por ello pedimos a la autoridad que revise las últimas
medidas, que afectan al ejercicio del culto religioso, pues creemos que
cumpliendo las normativas sanitarias, podremos celebrar con dignidad la
Semana Santa”.