Durante la jornada de ayer la
Iglesia Evangélica de Magallanes, en conjunto con el municipio de Punta Arenas,
realizó por tercer año consecutivo la tradicional bendición de la sal y de las
maquinarias que se utilizarán para el esparcido de la sal durante el invierno
en las calles de la capital regional.
La instancia fue presidida por la
presidente de la Confraternidad de Pastores Evangélicos, obispo David Paillán.
Durante la ceremonia, Paillán
leyó el evangelio de San Mateo, destacando que “en el tiempo de Jesús, la sal
se relacionaba con la gente en diferentes cualidades especiales: primero, la
sal se conectaba con la pureza, probablemente la blancura de ésta hacia la conexión
y segundo, los latinos de Roma, decían que la sal era la cosa más pura.
Nosotros, la sociedad, hoy somos la sal”.
El obispo evangélico, señaló que
la sal que hoy recorrerá nuestras calles es la sal que nos protegerá.
El alcalde de Punta Arenas,
Claudio Radonich, agradeció a la Iglesia Evangélica por la bendición a la sal y
a las maquinarias, manifestando que hoy la ciudad está preparada para enfrentar
el invierno.
La primera autoridad comunal
señaló que “hoy los funcionarios municipales realizan un recorrido de 162
kilómetros, cada vez que existe escarcha en nuestras calles, lo cual hemos
dividido en tres sectores y cada sector cuenta con un camión tolva y una
camioneta, ambos preparados para esparcir la sal”.
La autoridad comunal dijo que
“actualmente contamos con 300 toneladas de sal y hasta ahora ya hemos ocupado
28 toneladas y en las próximas semanas se hará una nueva compra por un monto de
$ 40 millones, con el fin de estar resguardados en este invierno”.