Estos resultados se sustentan en
la ejecución de proyectos habitacionales, la actividad en obras de
mantención del stock de capital existente y el efecto de bases de comparación
poco exigentes.
El gerente de Estudios de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC),
Javier Hurtado, explicó que “desde enero
de 2013 el ritmo de crecimiento del indicador permanece bajo su tasa promedio
histórica de 4,6% anual, coherente con la insuficiente rotación de nuevos
proyectos de inversión en infraestructura productiva privada, principalmente,
en el sector de la minería”.
En el resultado del Imacon de octubre y noviembre incidió
favorablemente el aumento en doce meses de la contratación de mano de obra y el
crecimiento anual tanto de la demanda de materiales para la construcción como
de la actividad de contratistas generales (CCGG). No obstante, esta dinámica se
debe por un lado al efecto de menor base de comparación, y por otro, a una
expansión en el margen de la mayoría de los indicadores parciales del sector.
Según lo informado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), en
la zona sur, durante los meses de octubre y noviembre, las menores iniciativas
de inversión privada han sido parcialmente compensadas por el mayor gasto
público en viviendas con subsidio. En efecto, gran parte de los encuestados
destaca el destrabe en la liberación de los fondos públicos en el segundo
semestre y se aprontan al inicio de las obras de licitaciones adjudicadas. No
obstante, las expectativas se han tornado más pesimistas respecto del desempeño
futuro de la actividad de la construcción, al no haber grandes iniciativas una
vez que finalicen las obras en curso. Asimismo, en el ámbito de las obras
civiles, se da cuenta de que la actividad no atraviesa un buen momento, por la
ausencia de proyectos, sobre todo asociados al sector público.