A un año y meses de haber asumido
como el nuevo rector de la Universidad de Magallanes y ad portas del cumpleaños
quincuagésimo cuarto de la casa de estudios, este viernes, el Dr. Juan Oyarzo,
se subió al estrado del Auditorio Ernesto Livacic para rendir cuenta de los
logros y resultados de la institución en el período que abarca desde octubre de
2014 a la fecha. La ceremonia contó con la participación de autoridades,
académicos, funcionarios, estudiantes y representantes de la comunidad
regional.
El mensaje de la autoridad
universitaria se centró así en los avances más importantes de las cuatro áreas
de desarrollo institucional, pero también en el contexto territorial en que
estos procesos ocurren. En sus palabras iniciales, hizo hincapié en la posición
geográfica que tiene la universidad en el mundo, a partir de la cual se define
y ha optado por seguir un trabajo estratégico “participando en las instancias
nacionales donde se está dando forma a la reforma educativa, y realizando
gestiones para que, tanto parlamentarios como autoridades regionales,
comprendan nuestra realidad, la hagan visible, y nos brinden el apoyo que
permita mejorarla”. En este sentido y a su juicio, “el ánimo no ha sido
mostrarnos como una Universidad disminuida que sólo busca recursos, sino más
bien recordarle a Chile que somos propiedad de todos los habitantes de la
Patagonia, quienes, de este modo, son responsables solidarios de nuestro
posicionamiento en el extranjero y el resto del país”.
“Universidad pública que se publica”
Abogando por el derecho a que la
comunidad esté debidamente informada de la gestión que realiza la casa de
estudios, Oyarzo comenzó a hacer el balance anual. Dijo que “es nuestra
obligación como Estado, una universidad pública que se publica”, y destacó en
la difusión de este proceso la colaboración de los integrantes de la comunidad
universitaria que elaboraron los informes para dar forma a esta exposición.
En el área de gestión institucional subrayó la tarea
de seguir consolidando una gestión responsable. Ello se ha podido llevar a cabo
con la modificación de la estructura organizacional, con las primeras acciones
para cambiar el estatuto de la universidad, el desarrollo de nuevas iniciativas
que han hecho crecer la infraestructura, la creación de una Dirección de
Recursos Humanos y el aumento de mecanismos de recolección de datos. No
obstante, en lo que refiere a gestión presupuestaria y financiera, el progreso,
según el rector, ha sido más complicado.
“Así, al menos, ha sido este año, en que las esperanzas de tener una
mejor situación gracias a las promesas del Gobierno, dieron paso a angustias
por no contar con los recursos comprometidos en la oportunidad requerida. Por
eso es para mí tan valiosa la capacidad que demostramos para sobrevivir en
términos económicos, lo cual logramos gracias a un control más minucioso de los
recursos, a la priorización