La
estafa se fraguó a través de redes sociales. La víctima se interesó por
una cama que se vendía a través del Marketplace de Facebook. Se puso en
contacto con el ofertante, quien tenía otros artículos de mueblería a la venta, y coordinaron la entrega a través de WhatsApp.
Según
la denuncia, el supuesto vendedor le habría dicho a la compradora que
debía pagar 132 mil pesos iniciales a la contadora de turno. La afectada
transfirió la suma a la cuenta bancaria que le dieron, pero jamás
recibió el producto: el ofertante cortó toda comunicación con ella.
La
plata fue a parar a la cuenta bancaria de la imputada. De acuerdo con
la fiscal Katerina Aranis, “actuó en concierto con este tercero,
facilitando su cuenta para recibir el dinero”.
La
causa pudo concluir a través de una salida alternativa. La imputada se
comprometió a pagar los montos defraudados a la víctima en dos cuotas.
Si cumple con el acuerdo será sobreseída y sus papeles quedan limpios.