La Antártica hasta el momento es el único continente que a la fecha se encuentra libre de Coronavirus. Es por esto que, el Instituto
Antártico Chileno (INACh), para dar comienzo a la LVII Expedición
Científica Antártica (ECA 57), tomó diversas precauciones para mantener
el territorio intacto del virus.
El
primer grupo de 15 personas compuesto por investigadores junto a
logísticos que partirán a la Antártica, ya se encuentra en una
cuarentena preventiva de 14 días desde el miércoles. Todas las personas
que llegaron hasta Punta Arenas lo hacen con un examen de PCR negativo
de 72 horas, respetando las indicaciones de la autoridad sanitaria,
En
esta particular temporada, se ha planificado 47 actividades científicas
en terreno, movilizando hasta el Continente Blanco a unas 170 personas
-un número muy acotado debido a la pandemia según dijo INACh-
contabilizando nueve ingresos hasta febrero.
“No
han sido tiempos fáciles para nadie, especialmente cuando sabemos que
chilenos no lo están pasando bien por esta pandemia. En todos estos años
hemos sido capaces de crear espacios propicios para que los
investigadores puedan llegar hasta el Continente Blanco y trabajar en
las respuestas a las grandes preguntas relacionadas con la Antártica y
sus teleconexiones con el resto del planeta, por eso es una preocupación
central dar continuidad a la ciencia que fortalece nuestro conocimiento
y presencia en un contexto territorial que consideramos propio, en un
marco de máxima seguridad”, dijo el director de INACh, Marcelo Leppe.
Se
espera que el primer grupo de esta expedición viaje a la base “Profesor
Julio Escudero” en la jornada siguiente al Día de la Antártica Chilena
(6 de noviembre). La Base Escudero ha sido habitada y mantenida activa
desde marzo por el personal de la Armada de Chile y hará entrega de ella
una vez llegue el personal de INACh.
Asimismo, se espera que el último grupo de la ECA 57 regrese al continente a fines de febrero.
Las
bases que se utilizarán en esta expedición serán: “Yelcho”, “Profesor
Julio Escudero”, “Arturo Prat” y “Risopatron”, además del refugio
“Collins”, junto a tres campamentos.
Los investigadores,
así como el personal logístico, se trasladarán hacia la Antártica
mediante embarcaciones de la Armada de Chile y por vía aérea (Aerovías
DAP). Asimismo, se trabajará en conjunto y se prestará apoyo a los
programas antárticos de Estados Unidos, Canadá, Brasil, Colombia,
Ecuador, Reino Unido, Polonia y el DLR de Alemania.