Gino Casassa, glaciólogo de la Universidad de Magallanes y de la agencia Geoestudios, precisa que son cerca de 1.000
lagos glaciares los cuales podrían verse afectados por el deshielo,
generar “vaciamientos repentinos” y así producir aluviones
desde la región de Atacama hasta Magallanes, en base a los estudios del
proyecto chileno-británico Newton-Picarte, al cual pertenece y donde
participan las universidades Austral, Magallanes, Exter y Aberystwyth.
Un ejemplo es el glaciar de Cerro Castillo, en la región de Aysén,
donde “hay un potencial importante de peligro” señala el profesional, o
el río Colorado en el Cajón del Maipo como ocurrió en 1987.
En el caso de Villa Santa Lucía, la tragedia habría ocurrido por el desprendimiento de un glaciar muy cerca del poblado, lo cual habría sido gatillado por las fuertes lluvias.
Sin embargo, Casassa detalló que también juega un rol importante el
hecho de que ese glaciar ya había sufrido desprendimientos de forma
anterior.
“Un evento de precipitaciones intensas desestabilizó esa masa (galciar) y se llevó buena parte de la ladera”, argumentó a diario El Mercurio.
El glaciólogo señala que no puede asegurar que el deshielo y los
aluviones se produzcan por el cambio climático, pero sí declaró que
“mientras más altas sean las temperaturas, más eventos extremos
(habrán)”.
Otro de los factores que identificó como importantes, para la
generación de estos eventos, es la poca vegetación, lo cual promueve que
sea más fácil que se produzcan.