En
los albores de la patria, el 16 de junio de 1818, el capitán general
Bernardo O’Higgins Riquelme decidió crear el Cuerpo de Infantería de
Marina, que
aportó una fuerza de vital importancia para asegurar la Independencia
de Chile y que a la postre se constituiría en la primera fuerza
operativa naval nacional, integrando las guarniciones de los buques de
guerra y cumpliendo con otras funciones.
“Nuestra
fuerza posee ciertas características exclusivas que le han permitido, a
través de estos 200 años, adaptarse en forma muy rápida y eficiente a
los nuevos desafíos de la defensa, a los requerimientos de las
autoridades y de la comunidad nacional, lo que nos ha permitido asumir
los cambios que se suceden en nuestra sociedad, en el entorno nacional y
en el global”, explicó el comandante del Destacamento de Infantería de Marina N° 4 Cochrane, capitán de navío Jaime Torres Álvarez.
En Magallanes
Treinta
y cuatro años después de su nacimiento, en 1852, un infausto capítulo
de la historia regional, trajo a Magallanes a 18 infantes de marina,
quienes se abocaron a cumplir la misión de reducir y capturar a los
amotinados que protagonizaron el que sería conocido hasta hoy como el
“Motín de Cambiaso”.
En
1877, otro motín interrumpió nuevamente la tranquilidad magallánica y
el gobierno de la época dispuso conformar una fuerza de 150 soldados de
marina, para restaurar el orden en la zona y posteriormente retomar su
función como guarnición de la colonia.
Asimismo,
los Guerreros Anfibios del Cuerpo de Infantería de Marina en la Región
de Magallanes, perteneciente a la Tercera Zona Naval, ejecutaron las
obras que dieron vida
a Puerto Luisa, actualmente Puerto Williams, y todas las obras viales,
como la construcción de los caminos en la Isla Navarino. Además, el
Cochrane ha prestado apoyo en situaciones de emergencia y rescate, como
el terremoto blanco de 1995, el incendio forestal en el Parque Nacional
Torres del Paine el año 2011 y el desborde del Río de Las Minas el año
2012.
“Hoy
conformamos una organización única, que le otorga a la Armada y a Chile
la más dinámica y flexible fuerza con capacidad de proyectar su poder
en el mar. En un mundo globalizado, cuando los intereses de nuestro país
se encuentran en todo el mundo y mientras el mar siga siendo la
principal vía de transporte y de despliegue estratégico de capacidades
militares, en la paz y durante conflictos, nuestra Infantería de Marina
tendrá el escenario ideal para seguir siendo la relevante fuerza que ha
alcanzado a ser hoy”, subrayó el comandante Torres.
Soldados de mar
Al
cumplir 200 años y como actores fundamentales en numerosos hitos en la
historia nacional, los soldados del mar son considerados una fuerza
táctica balanceada, flexible y de alta movilidad, preparada para
defender los intereses de nuestro país.
Para ello, han sido entrenados en el trabajo anfibio, área vital para
la seguridad nacional y la proyección internacional de Chile,
sobresaliendo también en situaciones de catástrofe o en el desminado
humanitario, así como también en las distintas misiones de paz en el
extranjero.
Sus
integrantes poseen valores, formas, costumbres, tradiciones, historia y
doctrina común que ha sido forjada en el estilo naval y en los años de
experiencia operativa, lo cual los identifica con el exigente ámbito de
especialización anfibia y fortalece el particular espíritu de cuerpo
existente en esta organización.