El
director del Cementerio Municipal de Punta Arenas, Claudio Carrera,
conversó con Diario El Pingüino sobre cómo la llegada de inmigrantes a
Punta Arenas generó la necesidad de habilitar un espacio debajo de la
cruz mayor del campo santo, para que así ellos pudieran honrar a sus
muertos en tierras lejanas.
“Este
año tuvimos a tope la jardinera de madera de nuestra cruz mayor, la que
existe a contar del año pasado, donde van muchos argentinos,
dominicanos, colombianos, entre otros, que nos solicitaban un lugar para
poder dejar sus flores y recordar a sus seres queridos”, dijo.
El
receptáculo se instala solo un par de días previos y posteriores al 1
de noviembre y este año hubo más conocimiento de su uso, por lo que fue
más utilizada.
Una
de las razones de la habilitación de la jardinera también responde a
que las personas dejaban flores en los cipreses y, aparte de no verse
prolijo, los tallos de las que son plásticas producen óxido con la
humedad, lo que dañaba a las especies típicas del Cementerio Municipal.
@María.P.Sandoval