La alta demanda de usuarios y las posibles agresiones físicas y verbales a los funcionarios del Cesfam Mateo Bencur de Punta Arenas, como ha ocurrido a nivel nacional, obligaron a este centro de salud a instalar un sistema de seguridad en beneficio de la comunidad y sus trabajadores.
Son 16 cámaras de video vigilancia y 31 botones de pánico, que estarán distribuidos en puntos estratégicos de este centro de salud, y que fueron presentados ayer a la comunidad, pero que llevan aproximadamente un mes en funcionamiento y el botón de pánico ya ha sido utilizado.
Este Cesfam se une a los otros 25 de todo el país que han utilizado esta misma estrategia para evitar la violencia hacia los trabajadores y el resguardo de los usuarios ante cualquier agente externo.
El director del Servicio de Salud, Nelson Reyes, manifestó que el Ministerio de Salud ha requerido un reporte semanal de todas las agresiones que ocurren en los Cesfam, pero que en Magallanes estos eventos son escasos.
Pese a esto, Reyes es consciente de que “los usuarios deberían sentirse seguros y ser parte de este centro. No deberían ocurrir hechos de agresión, porque se supone que de una u otra manera nos estamos apoyando y sirviendo, pero no incurriendo en colocar sistemas de resguardo para protegernos, eso no debería ser”, dijo.
Exposición
La directora del Cesfam Mateo Bencur, María Soledad Araneda, sostuvo que las cámaras de seguridad y los botones de pánicos son una forma de anteponerse a lo que podría ocurrir en cualquier momento, ya que “la demanda es alta y a veces los usuarios llegan más exigentes y pueden caer en la agresión. Es un resguardo para los funcionarios, pero también para los usuarios con los botones de pánico si hay un evento (médico) que se pueda producir en cualquier sector”, manifestó.