Profesionales
del Instituto de Salud Pública (ISP) visitaron la región para
desarrollar muestreos ambientales de sílice en diversas empresas como
parte de un estudio nacional, además de dictar una charla de
capacitación en prevención de la enfermedad para trabajadores y expertos
de las empresas.
La
silicosis es una enfermedad pulmonar progresiva que se adquiere al
respirar partículas de polvo de sílice, causando cicatrices en el pulmón
(fibrosis), dificultando la respiración del trabajador, lo que conlleva
a una discapacidad permanente y perdida de expectativa de vida. Se
trata de una enfermedad reconocida como uno de los problemas
prioritarios de salud ocupacional en el mundo.
El
jefe del Subdepartamento de Ambientes Laborales del Instituto de Salud
Pública (ISP), Juan Alcaíno, explicó “estamos haciendo una capacitación a
los expertos de las empresas y trabajadores en el contexto del plan
nacional de la erradicación de la silicosis que tiene una particularidad
que es tripartita. Ahora estamos trabajando en la vigilancia de la
salud de los trabajadores, los derechos de los trabajadores y las
obligaciones que tienen las empresas. Queremos erradicar la silicosis,
no eliminarla porque siempre pueden existir nuevos casos”.
“Estamos
evaluando 56 rubros o actividades económicas donde hay presencia de
sílice. Queremos saber cuáles son los niveles de exposición de los
trabajadores, puesto que el Plan Nacional para la Erradicación de la
Silicosis (Planesi) se inició el 2009 y queremos saber qué ha pasado,
cuáles son los éxitos y en cuáles aspectos no nos ha ido bien, de forma de poder analizar las metas que teníamos”, detalló Juan Alcaíno.
En
tanto, el seremi de Salud (S), Sergio Ruiz, destacó la importante
participación en esta jornada, manifestando que la prevención es
fundamental para erradicar la silicosis y que junto con los problemas de
salud que genera esta enfermedad también tiene implicancias en la
familia y en la productividad, por lo tanto, el llamado es a adoptar las
medidas preventivas, con la adecuada utilización de los equipos de
protección personal y manteniendo las normas de control en los lugares en que hay trabajadores expuestos a sílice.