Lejos de aquietarse las aguas entre la Iglesia Evangélica y el Gobierno,
este miércoles se vivió un nuevo episodio que evidencia un quiebre en las
relaciones de ambos estamentos, tras los insultos que enardecidos manifestantes
profirieron a la Presidenta Michelle Bachelet, al inicio y mientras se
desarrollaba el culto de acción de gracias a Dios por la patria, el domingo
pasado en la Catedral evangélica de Santiago.
Esta vez, la réplica se sintió en Punta Arenas, durante el tedeum regional,
al que estaban invitados el intendente de Magallanes, Jorge Flies, y su
gabinete ministerial, quienes optaron por no asistir a la tradicional rogativa
de las iglesias evangélicas magallánicas. Cuestión más que evidente en las
primeras filas de asientos del templo que estaban vacías y sólo se veían los
papeles pegados en los respaldos de las sillas con los nombres de las
autoridades.
Al mediodía de ayer el intendente Flies, consultado por Pingüino Radio,
justificó su inasistencia diciendo que “había una situación muy grave a nivel
nacional, la cual lamentó ampliamente. Es una situación que se ha llevado
adelante no por el pueblo evangélico, sino que por algunos dirigentes de la
Iglesia, que los ha llevado a tomar una postura que va más allá de lo valórico
y se transforma en un tema político”.
Añadió que “siendo evangélico, no me representa lo que ocurrió y lamento lo
sucedido en el tedeum nacional. Me hubiese gustado haber escuchado una
respuesta regional a eso, pero no estuvo. Ante esa situación, que ha ofendido a
la institucionalidad, no podíamos asistir”.
Concluyó que “tengo el mayor aprecio por el pastor (David) Paillán y las
congregaciones, pero aquí hay una situación gravísima, que significa poner hoy
día en un muy mal pie una postura de la Iglesia identificándola políticamente”.
“Merecemos respeto”
Ante esta situación, los pastores consultados ayer por esta situación,
optaron por el silencio y prefirieron no aventurar conjeturas respecto de las
causas que llevaron a los miembros del Gobierno Regional a no asistir por
primera vez a un tedeum, más cuando el intendente Flies es un connotado evangélico.
No obstante, el Gobierno Regional demostró así su rechazo a lo que han
calificado como un desaire inaceptable a la Mandataria.
El presidente de la Confraternidad de Pastores Evangélicos de Punta Arenas,
obispo David Paillán, dijo que algunos de sus colegas se preguntan: “¿Por qué
nosotros tenemos que pedir perdón?”.
Paillán, anfitrión de la ceremonia, manifestó que “es una pena para
nosotros que el intendente no haya participado y algunos funcionarios de
gobierno tampoco. Yo no tengo la respuesta, hay que preguntarles a ellos.
Quizás Jorge Flies tenga algo que decir, aunque en su rol de cristiano ya dijo
que no estaba de acuerdo con lo ocurrido en Santiago”.
No obstante la invitación cursada al intendente con la debida anticipación,
la decisión de no asistir estaba tomada, porque nunca estuvo en su agenda del
miércoles el acto evangélico.
“En Magallanes hemos sido conciliadores y el tedeum ha sido siempre para
dar gracias a Dios”, concluyó Paillán.
En tanto, el pastor David Romo, de la iglesia Visión Mundial para la
Familia, expresó que “no todos estamos de acuerdo con la forma en que se
hicieron las cosas en Santiago. No vamos a cambiar nuestra opinión de que
estamos en contra del aborto y a favor de la vida. Aquí lo principal es que es
un acto evangélico en gratitud a Dios por la patria y ese fue el sentido que le
dimos. Además de orar por las autoridades”.
Agregó que “a quienes estuvieron les agradecemos su asistencia. A los que
no fueron, si la razón es lo ocurrido en la capital, muestra un dejo de desgano
y creo que nosotros como ciudadanos también merecemos respeto”.