Investigadora aclaró estudio acerca de microplásticos en centollas

Según
los estudios de la organización ambientalista Greenpeace, la producción
de plásticos ha aumentado de sobremanera a nivel mundial, de modo que
entre el año 2002 y 2013, esta producción tuvo un crecimiento del 50%, y
se proyecta que para el año 2020, se alcanzarán las 500 millones de
toneladas anuales, esto en comparación con el año 1980, esta cifra
reflejaría un 900% más de producción de plásticos en el mundo.

Así
también se estima que en cada segundo que pasa, más de 200 kilos de
plásticos van a parar a los océanos, de esta forma hay cinco islas de
basura compuestas en su gran mayoría por microplásticos, de éstas, dos
se ubican en el Pacífico, dos en el Atlántico y una en el Índico.

En
relación con esta materia, y por encargo del Instituto de Fomento
Pesquero (IFOP), la doctora e investigadora de la Universidad de
Magallanes y del Instituto de la Patagonia Claudia Andrade realizó el
estudio llamado “Primer registro de microplásticos en contenido
estomacal de centolla Lithodes santolla (Anomura: Lithodidae), Bahía
Nassau, Cabo de Hornos, Chile”.

En
el trabajo académico, la investigadora concluyó que un porcentaje del
universo de muestras de centolla contenía plástico en el estómago,
específicamente fibra de poliéster o nylon. Es así como el estudio
indica lo siguiente: “Las muestras fueron colectadas en septiembre de
2017, en el sector de bahía Nassau, en el archipiélago de Cabo de
Hornos, Chile.

Los plásticos ingeridos corresponden a pequeñas fibras
microplásticas entre 3 y más de 20 mm de longitud, los cuales tienen una
coloración principalmente azul. Su frecuencia de ocurrencia en los
estómagos fue de un 27%. La ingestión de microplásticos podría
representar un riesgo para la especie como también para otros organismos
predadores de L. santolla y así afectaría a toda la trama trófica
marina”.

Así
también, el estudio de la investigadora Claudia Andrade señala que el
posible origen de estos desechos podrían ser las diferentes empresas y
actividades pesqueras en la zona, de las cuales se entiende la
utilización de herramientas como cuerdas o redes para llevar a cabo sus
funciones en esta labor.

Sin
embargo, la polémica se generó a raíz de que varios medios de
comunicación informaran que los resultados de la investigación arrojaba
que en el 80% de las muestras, se observaba la presencia de
microplásticos, lo que provocó impacto nacional y regional,
principalmente tomando en consideración que la centolla corresponde a
una de las fuentes de alimentación más importantes de la Región de
Magallanes.

Ante
la preocupación de distintos sectores dedicados al rubro y tras
reunirse con el dirigente de pesca artesanal Erwin Soto, la
investigadora de la Universida
d
de Magallanes aclaró que el universo analizado no refleja el total de
la presencia de esta especie en el océano de la región, así también que
el porcentaje posiblemente contaminado y que fue publicado por los
medios de comunicación no es correcto.

“Es
preciso aclarar que dicho estudio, ya publicado, abarca una muestra
extraída desde los alrededores de Bahía Nassau, en el Archipiélago de
Cabo de Hornos, compuesta por 30 ejemplares de centolla, de los cuales
en un 27% se detectó presencia de plástico en sus estómagos, y no en un
80% como se está indicando en los medios.

Además, se trata del primer avance
de un estudio que debe continuar durante este año y que contempla, a
futuro, seguir buscando colaboración de otras instituciones para
investigar si dicho material, encontrado en los contenidos estomacales,
puede ser asimilado por el organismo y luego transferido al ser humano”,
aclaró la investigadora.

Por
otro lado, la Dra. Claudia Andrade especificó que los registros
estomacales en las centollas se encuentran en materia de investigación,
de modo que una vez que existan nuevos avances y resultados, se podrá
determinar si estos microplásticos podrían llegar a ser nocivos para la
salud de los consumidores.

“Estamos conscientes de la preocupación que
esta noticia generó en la comunidad y, sobretodo, en el sector de la
pesca artesanal de Magallanes, por ser el sustento e
conómico
de los trabajadores y sus familias. Habiendo escuchado las legítimas
inquietudes de sus dirigentes, se acordó trabajar en un plan de acción,
ofreciendo, como casa de estudios regional, un espacio de trabajo
conjunto con la pesca artesanal para abordar y discutir los alcances del
problema de la contaminación por plástico en los océanos a nivel
mundial.

Esto se traducirá en un seminario que esperamos poder concretar
prontamente, con la presencia de cientí
ficos expertos en el tema”, adelantó Andrade.


Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS