A las 14.30 horas de ayer, el joven Raúl Angulo Saldivia, salió del Hospital Clínico de Magallanes, lugar donde se mantuvo internado desde el pasado 19 de enero. La ambulancia avanzada del SAMU, llegó al centro asistencial puntualmente, con la finalidad de retirar al joven desde la UCI y trasladarlo a su domicilio.
Raúl Angulo, padre del joven accidentado, dijo que ahora podrán estar más tranquilos, al ver que su hijo está en casa con sus familiares. A temprana hora llegó al centro asistencial, para poder comenzar los trámites respectivos del alta, el cual en un inicio se realizaría la semana pasada, pero que se aplazó debido a problemas externos, en este caso, con el personal que debía capacitarse en las maniobras que deberán realizar con el paciente en su domicilio.
Faltando diez minutos para las 15 horas, la ambulancia llegó hasta calle Pérez de Arce, sector Río de la Mano. Primos, tíos y el resto de los familiares, esperaban con ansias la llegada de Raúl, no pudiendo evitar sonreír y hasta derramar lágrimas de emoción. Incluso, uno de sus sobrinos pequeños, pidió ser cargado para ver a su tío cuando era bajado de la ambulancia.
En la vivienda, aparte de sus familiares, se encontraba un equipo de profesionales del área de salud, que recibió al paciente entregado por el SAMU, procediendo a la instalación del ventilador asistido, el cual sus familiares debieron aprender a utilizar para poder operarlo en caso de que sea necesario, siendo dejado en la habitación que fue ambientada para él desde hace ya un par de meses.
Raúl fue acostado en su cama clínica, sonriendo desde los primeros minutos, dejando ver su alegría por el retorno.
En el patio de la vivienda se mantienen sus vehículos, un Lada que había armado y un Renault, antiguo, que pretendía arreglar para dejarlo como un auto clásico. Uno de sus familiares, dijo que los vehículos no serían sacados de ahí, por el cariño que Raúl les tiene.
Día del accidente
El accidente que afectó al joven, ocurrió en la pista de buggy cross, en el Barrio Hortícola, cuando se encontraba participando de una carrera como copiloto. Su vehículo fue chocado, volcando en el momento.
Tras el accidente, fueron muchos los actos benéficos que organizaron las distintas entidades, que apoyaban a los familiares, para poder costear el tratamiento que estaba recibiendo Raúl en el centro asistencial.
Eventos como expo-tunning, fechas a beneficio del buggy cross, fiestas y bingos, lograron que pudieran reunirse recursos necesarios para su tratamiento. Esto fue muy agradecido por la familia, que no esperaba recibir tanto apoyo de la comunidad y de los amigos, que se mantuvieron a su lado durante todo momento.
Pasión tuerca
Para Raúl, el deporte tuerca es su pasión, heredada de sus familiares. Desde joven ha arreglado sus propios autos, teniendo un amplio conocimiento en reparaciones, lo que lo convirtió en una persona proactiva y que soñaba con ser piloto.
Hoy la familia se encuentra más tranquila, esperando que pueda evolucionar del cuadro médico que lo afecta, y que lo mantiene con parte de su cuerpo paralizado a raíz de una lesión cervical.