A
casi dos meses de recuperar su libertad, Jaime Garrido Márquez tendrá
que regresar al Complejo Penitenciario de Punta Arenas. El tribunal le
impuso la prisión preventiva mientras sea investigado por el asalto a un
servicentro ubicado en pleno centro de la capital magallánica.
El
delito ocurrió a las 3.50 horas de la madrugada de ayer en la Shell
ubicada en la esquina de Balmaceda con 21 de Mayo. La víctima –que tiene
25 años y se desempeña como atendedor– se encontraba en el punto de
venta cuando un joven se acercó a la ventanilla.
Según
el parte policial, el supuesto cliente pidió dos bebidas energéticas.
El trabajador puso las latas en el mesón y consultó por el medio de
pago.
De
improvisto el imputado habría extraído un cuchillo de 10 centímetros sin
empeñadura y lanzó un golpe hacia la víctima, quien alcanzó a alejarse
del mostrador. Luego sustrajo una caja con 20 envases de papelillos y
huyó del lugar.
Carabineros logró dar con el presunto asaltante en la esquina de Lautaro Navarro con Ignacio Carrera Pinto, a casi 10 cuadras de la Shell. Descubrieron entre sus vestimentas el arma empleada y tres envases de papelillos.
El joven quedó ayer a disposición de la justicia.
La Fiscalía lo formalizó por robo con intimidación y solicitó la
imposición de la prisión preventiva. Justificaron la cautelar a partir
de los antecedentes penales del imputado, quien fue condenado por el
frustrado asalto a un adulto de 59 años perpetrado en noviembre del
2021.
En
esa causa el joven estuvo preso durante cinco meses. Recuperó su
libertad el 11 de abril pasado, tras ser sentenciado a una pena en
libertad a través de la firma mensual ante Gendarmería.
Aunque
la defensa se opuso a la medida cautelar solicitada, el Juzgado de
Garantía de Punta Arenas acogió la solicitud de la Fiscalía. El joven
estará recluido mientras se prolongue la causa y se fijó un plazo de 90
días para la investigación.