Rodrigo
Waghorn se encuentra a cargo de la Dirección Antártica, en un período
que tiene el signo de la pandemia de Covid-19, poniendo desafíos
adicionales al ya complejo tema polar. Y detalla lo importante que es el
continente blanco para el desarrollo de nuestro país.
“La
Antártica es un espacio fundamental y estratégico para la política
exterior de Chile. Nuestro país ejerce soberanía sobre su Territorio
Chileno Antártico, el que tiene una extensión de más de 1.250.000
kilómetros cuadrados, lo que es un espacio inmenso si se tiene en cuenta
que el Chile continental es de unos 760.000 kilómetros cuadrados. Pero
para graficar la importancia que tiene para los ciudadanos, creo que es
importante señalar que la Antártica regula nuestro clima, la temperatura
de nuestros océanos y, por lo mismo, influye diariamente en todas
nuestras actividades económicas, sociales y da vida a nuestra cultura”,
señaló.
Incluso,
el diplomático indicó que “con esto quiero decir que si no tuviésemos a
la Antártica tan cerca como la tenemos, Chile sería un país totalmente
distinto”.
Por
otro lado, la pandemia del Covid-19 ha dificultado algunos avances
contemplados, especialmente en los diálogos y negociaciones frente a
frente, entre las delegaciones, lo que ha obligado a posponer las discusiones en los temas más complejos.
“Esto
ha dificultado la toma de decisiones, en un contexto global en que hay
temas urgentes que tratar, como el impacto del cambio climático en la
Antártica, la responsabilidad en la protección ambiental, la
bioprospección, el establecimiento de Áreas Marinas Protegidas, entre
otros temas”,
También
se refirió a la entrada en vigencia del Estudio Chileno Antártico, el
cual tiene importante influencia en la política antártica nacional.
“Es un paso muy importante para
la protección de nuestros intereses soberanos y para la coordinación de
los distintos actores estatales en las actividades antárticas. Chile
realiza muchas actividades destinadas a fortalecer nuestra presencia en
nuestro territorio antártico y, por lo mismo, es muy importante
sistematizar el trabajo y darle mayor visibilidad. La Ley Antártica,
además, permite una mejor regulación de las actividades que se realizan
desde Chile para asegurar la protección del frágil ecosistema antártico,
cuya protección es una prioridad para nuestro país”, señaló Rodrigo.
Todos
estos proyectos pretenden acentuar la trascendencia de la zona en un
largo plazo: “Imagino un país en que la Antártica es parte fundamental
de su vinculación global en todas las áreas: política, científica,
multilateral, medioambiental, etc., con un Sistema del Tratado Antártico
fortalecido y en el que nuestro país tiene un rol sobresaliente,
protegiendo sus intereses. También imagino un Chile antártico en el que
en todas las escuelas se enseña a los niños y niñas”, apuntó.
Y
también se imagina con un Centro Antártico Internacional en Punta
Arenas y un Centro Subantártico en Puerto Williams, en pleno auge.