“La arquitectura debe ser coherente con la sociedad que representa”

Desde la Dirección Regional de
Arquitectura, obtuvo “la maravillosa oportunidad de trabajar en temas de
patrimonio arquitectónico, una de las ramas de la profesión que nos permite
reflexionar sobre nuestra identidad, y nos plantea el gran desafío de encontrar
el equilibro entre el desarrollo de las ciudades y el respeto por el pasado”.

“Los recuerdos de mi infancia
transcurren entre los campos de Osorno, Traiguén y Castro, lo que me permitió
disfrutar de las cosas simples de la vida, siempre acompañada de libros y
enciclopedias con maravillosas ilustraciones que nos regalaban nuestros padres,
textos que nos hablaban de ciencia, mitos y leyendas, arquitectura, historia y
artes”, comienza relatando la arquitecta Dahián Oyarzún, a modo de prólogo.

– ¿Cómo describiría la arquitectura magallánica?             

– La arquitectura magallánica es
mucho más amplia de lo que comúnmente se indica. Es importante señalar que la
historia arquitectónica de la región se va modelando con la aparición de nuevas
tecnologías constructivas. Parto por reconocer los primeros asentamientos
humanos que poblaron la Patagonia que con sus efímeras construcciones, fueron
los primeros pobladores capaces de adaptase a este territorio. El desarrollo de
la arquitectura de la región continúa con la arquitectura del tipo defensiva
producto del descubrimiento del Estrecho de Magallanes, este gran suceso amplió
el territorio conocido y su estratégica localización debía ser protegida.  A partir de mediados del siglo XIX, con la
fundación de Punta Arenas, su término como colonia penal, y su nombramiento
como puerto libre, se inicia una nueva etapa en la historia constructiva de la
región. La llegada de colonos procedentes de Chiloé significó la aparición de
nuevas tecnologías relativas a la construcción 
y con ello el surgimiento de una nueva arquitectura que utilizó la
madera como principal materialidad, formada por volúmenes regulares, con
pequeños vanos, revestida con tinglado y tejuela, denominada arquitectura
colonial.

La llegada de inmigrantes
procedentes de Europa, significó un nuevo cambio tecnológico en la arquitectura
de Magallanes; nace la arquitectura pionera que combina formas chilotas con
europeas, las edificaciones comienzan a incorporar conceptos de ventilación y
confort térmico originando por ejemplo las galerías vidriadas. Aparecen a su
vez nuevos materiales como las planchas de hierro, y ornamentación en fachada
de tendencia neoclásica junto al uso del color. Todas estas innovaciones
generaron una arquitectura única característica de la Patagonia chilena.

A fines del siglo XIX la ciudad
de Punta Arenas comienza una drástica transformación, aparecen los primeros
edificios de albañilería y sistemas de calefacción, grandes galerías vidriadas
que permiten conformar jardines de invierno, elementos metálicos decoran las
fachadas, junto a nuevos estilos con influencias del neoclásico francés, art
nouveau, neorenacentismo, por nombrar algunos. Esta época es conocida como la
época de oro de Punta Arenas, sus mayores exponentes son el Palacio Sara Braun,
Palacio José Menéndez, y Palacio Mauricio Braun.

A partir de 1940 aproximadamente,
se mejora la conectividad de la región. Se inicia un nuevo ciclo en el
desarrollo de la ciudad, aparece un nuevo lenguaje arquitectónico, el
Modernismo, cuyas líneas se inspiran en los avances tecnológicos alcanzados, en
estas edificaciones reconocemos elementos propios de los buques, como
linternas, vanos, escaleras, entre otros.

– ¿La arquitectura debe ser bonita o práctica?

– Desde mi perspectiva, no es
posible limitar una disciplina tan amplia como es la arquitectura sólo a estos
conceptos.  Yo diría que, en términos muy
generales, la arquitectura debe ser coherente con la sociedad que representa y
esto implica muchos aspectos, desde comprender el contexto social, histórico,
cultural, ambiental y tecnológico en los cuales se sitúa, sólo por mencionar
algunos. Por eso cada proyecto es único. Lo que exige esta disciplina es que
los arquitectos debamos ser conscientes de las dinámicas sociales, espaciales y
ambientales, con el fin de realizar obras responsables con el lugar y sus
usuarios.

– ¿Qué le falta y qué le sobra a Punta Arenas en términos
arquitectónicos?

– Como arquitecta me gusta hablar
sobre cómo seguimos y cómo aportamos desde nuestro quehacer. Punta Arenas es
una ciudad que desafía bastante a los arquitectos, pues tiene una dualidad muy
singular a considerar; por un lado, su fuerte carácter patrimonial que la
destaca del resto de las ciudades del país; y por otro, su fragilidad frente al
necesario desarrollo y los cambios tecnológicos. Punta Arenas, en términos
arquitectónicos, requiere que estos factores convivan armónicamente entre sí,
aprovechando favorablemente las nuevas tecnologías constructivas para que
continúe siendo una de las ciudades con mejor calidad de vida, riqueza en arquitectura
patrimonial y una de las más bellas de Chile. Por otra parte, la planificación
urbana de Punta Arenas es una de las ramas de la arquitectura que debe ser
revisada constantemente, pues las dinámicas de crecimiento en el mundo del cual
Chile no está ajeno, tienden a ir un paso más adelante, lo que podría atentar
en contra de nuestra tan apreciada identidad arquitectónica.

– ¿Alguna obra, edificio, barrio o lugar de Punta Arenas que destaque
por su arquitectura?

– Sí muchos, los museos de Punta
Arenas son un excelente ejemplo, de igual modo los barrios Prat y Croata, el
Cementerio Municipal, entorno de Plaza Benjamín Muñoz Gamero, el Muelle Arturo
Prat y los vestigios del Muelle Blanchard en Avenida Costanera, que además de
ser un importante testigo del patrimonio industrial de la ciudad nos permite
contemplar la diversidad biológica que nos rodea, se puede observar sitios de
nidificación de aves, como el cormorán imperial y albatros de ceja negra.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS