Cada vez queda menos para marzo, pero la duda de los apoderados aumenta a medida que el tiempo se agota.
Si
ya existe un recelo por comprar los uniformes escolares, ahora también
hay que sumar la indecisión de si adquirir los útiles solicitados por
los establecimientos educacionales.
¿Si las clases son online tendrá sentido comprarlos? Ésa es la pregunta que existe en la mente de todos los apoderados.
Pero esto también provoca un daño colateral a las librerías que año a año esperan poder vender estos productos.
En
el local Cosme Nocera, están bastante preocupados, ya que su librería
depende de esto y hasta ahora no han existido ventas durante estos
meses. Según afirma su gerente, Francisco Nocera, todos están esperando a
marzo para saber qué va a pasar.
“Esto
nos afecta porque una buena parte de las ventas de la librería están
orientadas a los materiales de los escolares. Hay una situación de
relajo, en el sentido que las personas van a esperar a que los colegios
definan el inicio de las clases presenciales. Una vez que eso pase,
puede que se produzca una cierta normalidad. Aunque creo que este año va
a ser irregular y las ventas van a estar complejas por la situación que
están viviendo las personas”, afirmó el gerente de la tienda Cosme
Nocera.
Una
situación similar se percibe en la Librería Marangunic, donde a pesar
de que se ha notado la baja de ventas de estos productos, la encargada
del local, Carolina Maldonado, señaló que han podido desarrollar un
sistema para motivar a los que se atreven a comprarlos.
“Se
ha percibido una baja en esta área, pero dentro de todo igual se están
vendiendo los útiles. La gente hace sus listas, y lo que hacemos es que
nosotros se las armamos. Ellos las traen y los vendedores luego se las
ordenan para que así no pasen mucho tiempo en la tiendan y sea lo más
rápido posible”, explicó Maldonado.
A menos de tres semanas del inicio del año escolar, el reloj sigue avanzado y las dudas se siguen acumulando.