Una postal que no hubiésemos querido apreciar fue la vista ayer, post celebración de Año Nuevo en la Costanersa del Estrecho de Magallanes.
Si bien la municipalidad dispuso de contenedores de grandes dimensiones para depositar la basura, éstos no fueron ocupados por todos quienes alegremente asistieron a esperar el Año Nuevo en Avenida Colón.
Botellas, restos de cotillón, latas, basureros colapsados y hasta cojines se podían encontrar en el recorrido por el lugar.
No se entiende que el alcalde y su equipo asesor no hayan sido capaz de preveer esta stuación, estableciendo un turno de emergencia para el 1 de enero que se encargara de limpiar el principal paseo de la ciudad durante el primer día del año. Hay muchos oganismos públicos que no paran, por más que sea festivo. Para eso existen “turnos”.
Ayer, a las 18 horas, el panorama no era muy alentador: basureros pequeños absolutamente colapsados, sin embargo las bateas dispuestas por el municipio de la capital regional estaban casi desocupadas. Frente a esta actitud, obviamente no se puede culpar solamente al municipio. Existen responsabilidades compartidas, pero después de lo que vemos habitualmente en el Parque Chabunco y Parque María Behety, donde se impone la “incultura” de la limpieza, era fácil predecir lo que sucedería en la costanera este 1 de enero. Ayer en la tarde este paseo era una inmundicia, sin contar que el viento se encargó durante el día de llevarse parte de la basura a las aguas del estrecho.
Una situación relativamente similar a lo que ocurrió en Navidad con los vendedores ambulantes autorizados a instalarse en calle Bories: el 25 de diciembre la principal arteria de Punta Arenas mostraba los estragos de las ventas navideñas.
En la costanera previo a la celebración de fin de año, trabajó personal de la Dirección de Aseo, Ornato y Control bajo la supervisión del director Mario Almonacid, en la limpieza del sector y la instalación de bateas para el depósito de desechos. Tareas similares se desarrollaron en los parques Chabunco, María Behety y sector Guairabo, por lo que se había hecho la invitación a la comunidad a cuidar la limpieza durante todo el fin de semana, disfrutando de buena manera los espacios públicos de la comuna.
El llamado, al menos en el sector costanera no fue seguido por todos quienes asistieron durante la noche del 31 de diciembre y las primeras horas de este 2015, pues la imagen que presentaba este paseo, era lamentable.
Mientras, durante la mañana se pudo percibir personas trotando, andando en bicicleta e incluso algunos que aún no terminaban la celebración, fue común verlos haciendo el quite a las botellas y todo tipo de basura que quedó dispersa en toda la costanera, sobre todo en el sector cercano donde se desarrolló el espectáculo musical y también y los fuegos artificiales.
Es de esperar que el jefe comunal, arquitecto Emilio Boccazzi, tome otro tipo de medidas para festividades como estas porque ya se ve que los llamados previos a mantener el orden y la limpieza en paseos como la Costanera del Estrecho no tienen mayor eco.