El
analista político Guillermo Holzmann advirtió que el Gobierno del
Presidente Gabriel Boric está desgastando rápidamente su principal
capital político: la credibilidad.
Holzmann
participó en el programa “Las Cosas por su Nombre” de Pingüino Radio,
donde fue entrevistado por el periodista Juan Ignacio Ortiz.
– Fue
la semana más difícil para el Gobierno: el caso Karamanos, el paro de
Codelco, el dólar por las nubes, la inflación que no para, la
inmigración que sigue desbordada en el norte, el terrorismo en la
macrozona sur, ¿qué está pasando?
“Tenemos
un gobierno que no ha logrado manejar la agenda y poner las pautas de
lo que se quiere discutir y cómo discutir. Al revés, el Gobierno está
entrampado en la reacción, frente a errores
no forzados o innecesarios, como el caso Karamanos que no fue una
reacción, sino un concepto que desde un inicio del gobierno se instaló
para reemplazar el concepto de Primera Dama, pero que terminó en la
creación de esta suerte de personalización del poder que va en contra de
todo lo que es la propuesta del programa de Boric, en términos de
transparencia, despersonalización, fin de los favores políticos y eso ha
sido un golpe sino el más importante, probablemente el que afecta mucho
más al ciudadano común y corriente que mira al Gobierno como parte de
la solución a sus problemas para seguir trabajando, avanzando, y es ahí
donde si lo sumas a la inseguridad pública y la incertidumbre
económica, claramente no es una buena ecuación”.
– ¿Coincide
esto con la encuesta Cadem que da la aprobación más baja para el
Presidente Boric y donde, por primera vez, el Rechazo llega al 51%?
“Sí,
efectivamente. A mi modo de ver, hay una correlación entre lo que las
encuestas están diciendo como tendencia, porque no es una sola, son
varias y, por lo tanto, la primera conclusión que uno saca es que la
cuenta pública del 1 de junio, y la gira a Estados Unidos, con los
anuncios realizados allá, no fueron suficientes para establecer una
tendencia en contrario y que llevara al Presidente a una tendencia al
alza, en términos de aprobación ciudadana. Lo segundo, es que para el
ciudadano común hay una relación, pues el gobierno lo ha dicho así, los
ministros lo han dicho así, el Presidente lo ha dicho así, de que su
gobierno está completamente vinculado al resultado del plebiscito del 4
de septiembre y, por lo tanto, hay ahí una cosa que es evidente: sube la
Convención, sube Boric; baja la Convención, baja Boric. ¿Quién influye
en quien?, es algo que requiere de un análisis detallado pero es claro
que hay una correlación y yo creo que el gobierno va a intentar
desmarcarse de alguna manera, pero es complicado. La primera señal de
eso es el cambio que hubo en el preámbulo del borrador constitucional,
donde de cuatro párrafos quedó en uno. ¿Quién tuvo la fuerza para
alinear las fuerzas de la Convención para que finalmente quedara en
uno?; se quitó “estallido social”, “derechos humanos”, “los jóvenes” y
una serie de frases que estaban allí, algunas bastante provocadoras, por
cierto: Fue el Partido Comunista y el Frente Amplio, es decir, los
pilares de Apruebo Dignidad. Queda en evidencia que la Convención está
ligada a la suerte del Gobierno”.
– Hasta
hace poco, el Gobierno afirmaba que había solo dos opciones el 4 de
septiembre. Pero, el ministro Giorgio Jackson reconoce que se están
abriendo a una posible derrota y que se debe preparar un Plan B…
“Exactamente,
pero el Plan B no depende solo del Gobierno. Hay una anomalía
política. Hoy, tenemos grupos que están por el Apruebo o el Rechazo, sin
tener a la vista el borrador final que se va a plebiscitar, o sea, hay
un voto preestablecido, tal vez no más allá del 30% de la población,
pero que ya definió su voto, independiente de lo que diga la
Constitución. Hay otro grupo que votará en virtud de los borradores
que ha leído, es decir el público informado, pero claramente quien va a
definir es la comunidad toda, una vez que se conozca realmente el texto
completo y empiece la campaña. Y si bien esta ya empezó en la práctica,
va a ser mucho más intensa y va a mostrar una mayor polarización en los
próximos 60 días. Pero también, para el Gobierno, gane el Apruebo o el
Rechazo, la discusión de fondo empezará el 5 de septiembre en el
Congreso, porque si gana el Apruebo, independiente de cuánto gane, la
implementación constitucional
se va a realizar en el Congreso y es ahí donde se está discutiendo
ahora la opción de abrir un espacio de reforma a 4/7, pero eso tiende a
confundir mucho más el escenario”.
– ¿Qué pasa si gana el Rechazo?
“Ahora,
si gana el Rechazo es el propio Congreso el que deberá ver cómo busca
una salida. Detalle importante: en el Congreso nadie tiene mayoría, por
lo tanto, las soluciones van a surgir de las negociaciones que se puedan
hacer, qué tipo de negociaciones se realicen, bajo qué principios y
bajo qué pilares. Lo segundo, es que al no haber mayoría en el Congreso,
claramente se va a transformar en una discusión muy ideológica en torno
a lo que puede significar implementar esta Constitución o la búsqueda
de una solución alternativa para tener otra Constitución y eso le va a
generar un desgaste al Gobierno, y eso el Ejecutivo tiene que mirarlo
bien: o empieza a enfrentar ese desgaste ahora en campaña o después del 4
de septiembre”.
-Giorgio Jackson dijo que el Comité Político no sabía lo del “Gabinete Karamanos”. ¿Es posible?
“Si
es así, quiere decir que hay un círculo presidencial que no se comunica
con el resto del equipo político. Todo Presidente debe tener un círculo
propio para tomar alguna decisión y dar orientaciones. El problema es
cuando eso va solo en beneficio propio, como el Caso Karamanos, o no se
comunica a otros ministerios como en Ventanas.
– Pareció una vuelta a la vieja política…
“Al
no haber coherencia entre lo que se hace y lo que se comunica, los
votantes de Gabriel Boric, no todos de izquierda, dicen eso, “más de lo
mismo” y eso genera desconfianza y
pérdida de credibilidad, que era su mayor capital político, una que
puso en juego cuando firmó el acuerdo por la nueva Constitución en 2019
donde fue el único de su sector que firmó o que genera cada vez que
habla del Chile que quiere construir. Bueno, eso se está desgastando
rápidamente. Cuando el ciudadano ve que el Presidente dijo una cosa y se
está ejecutando otra, ¿es el Presidente el equivocado o miente o son
otros los que están tomando decisiones y él no se entera?”.