La descentralización del país ha sido por décadas un “caballito de batalla” en las campañas electorales. Hemos sido testigos de eternas promesas de candidatos y en todos los mensajes al país en los 21 de mayo se hace alusión a las regiones y a lo descentralizado que debe ser el país. Pero ¿se ha hecho algo al respecto? Falta mucho y en Magallanes eso lo sabemos muy bien. El Gobierno anunció la creación de una Comisión Asesora Presidencial para la Descentralización y el Desarrollo Regional. La instancia estará compuesta por 31 miembros y será liderada por el ex diputado Esteban Valenzuela, un hombre de regiones. El propósito -según informan- incluye estudiar “desde cómo aumentar los recursos directos para las regiones, hasta la posibilidad de que en algunos años generen sus ingresos propios”, según explicó el mismo subsecretario de Desarrollo Regional, Ricardo Cifuentes Lillo, en su reciente viaje a Punta Arenas. La descentralización y la regionalización no tienen un futuro promisorio mientras sea el Estado central el que dirija tal proceso, porque eso es, lo contrario de descentralizar. La desconfianza en el buen uso de los recursos que las regiones harían si fuesen más autónomas, implícito en el modelo actual, sólo consolida una administración centralizada. En ese caso, sería mejor explicitarlo y admitir que, para un país de tan larga geografía, ese ejercicio carecería de sentido. Ahora habrá que verlo en la práctica, pero que por fin se ponga en práctica y se haga algo de verdad por las regiones.