La despenalización de la marihuana y sus usos terapéuticos

La discusión sobre la despenalización de la marihuana ya se instauró en la sociedad chilena. Por un lado están quienes abogan los fines terapéuticos de la cannabis sativa y solicitan incluso la importación de fármacos con el componente activo de la planta, y en el otro extremo están los médicos, quienes manifiestan su rechazo por falta de estudios que demuestren fehacientemente los beneficios de ésta y alertan sobre sus efectos nocivos.
En medio del debate, en una declaración pública suscrita por las sociedades de Neurología Pediatría, Anestesiología, facultades de Medicina y el Colegio Médico, rechazaron que exista evidencia del beneficio terapéutico de la cannabis. La evidencia disponible sobre los usos terapéuticos de la marihuana es insuficiente, lo que contrasta con la vasta evidencia científica sobre sus efectos perjudiciales”, manifiestan. 
Además, sobre el uso de la planta para tratar el dolor, los médicos coinciden en que hay “alternativas farmacológicas muy superiores a los derivados de la cannabis y a un costo muy inferior”, dice la declaración. Se advierte que “cualquier incorporación de fármacos por razones ajenas a la ciencia médica nos parece que pone en riesgo la salud de la población y es poco seria”.
María Alicia Espinoza Abarzúa, siquiatra de niños y adolescentes y past president de la Sociedad de Siquiatría y Neurología de la Infancia y Adolescencia,  señaló que “para nosotros no es nada nuevo que la marihuana hace daño en el cerebro, principalmente en aquellos que están en desarrollo, es decir el de los niños y adolescentes. Hemos tratado de difundir esto a propósito de la situación país que se está viviendo, en momentos que se busca promover su despenalización”.
La especialista agregó que “el cerebro en desarrollo es muy frágil a cualquier tipo de tóxico y la marihuana como planta tiene una cantidad impresionante de sustancias. Estamos hablando de por lo menos 400. Una de ellas es el tetrahidrocannabinol que es la que produce adicción y el daño importante en la arquitectura del cerebro, es decir en el desarrollo neuronal”.
La profesional explica que una de las zonas más vulnerables a los tóxicos es la prefrontal, la que tarda bastante en desarrollarse por lo menos hasta los 24 años, por lo tanto, cualquier tóxico en esta etapa va a incorporarse a este crecimiento neuronal de manera definitiva. “No da lo mismo fumar marihuana, sobre todo si se toma en cuenta que la gran mayoría de sus consumidores son adolescentes y jóvenes menores de 21 años.  En los adolescentes la marihuana les provoca un daño cerebral que le hace perder algunas funciones y tener un menor nivel cognitivo, que deteriora su inteligencia, atención, la capacidad de alerta y esto es definitivo, por lo tanto estamos hablando de un problema de salud pública”, precisó Espinoza.
El 10º Estudio Nacional de Drogas en la Población Escolar, realizado el 2013 por el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda), reveló un importante aumento en el consumo de marihuana, subiendo 11 puntos porcentuales, es decir un 56,9% respecto de la misma medición del año 2011. 
El mayor aumento en las prevalencias de consumo de marihuana en el último año se registra en los establecimientos particulares pagados, pasando de un 14,6% en 2011 a 26,2%  en 2013.
Investigaciones
Respecto del uso terapéutico de la marihuana, Espinoza señaló que recién se están realizando los estudios para enfermedades como la esclerosis múltiple o la epilepsia refractaria, pero que  todavía no habían investigaciones definitivas. “Existen algunos elementos de estas 400 sustancias que posee la cannabis sativa, que tienen un efecto positivo y que están siendo bastante reguladas, porque todos los medicamentos tienen que pasar por distintas etapas antes de salir al mercado. Los estudios tienen que ser replicados varias veces para tener la seguridad de que no produzcan ningún tipo de efecto secundario en las personas. Pero es muy distinto hablar de una píldora o pastilla a fumarse un cigarrillo de marihuana”, manifestó Espinoza.
A nivel nacional se conoció el caso de Cecilia Heyder, una paciente que sufre cáncer y lupus y que fue autorizada a importar Sativex por el Instituto de Salud Pública (ISP).
El Sativex es el nombre comercial de un preparado farmacéutico derivado de la cannabis. Sus sustancias activas son tetrahidrocannabinol y cannabidiol. Está indicado como tratamiento complementario en los pacientes afectos de esclerosis múltiple, para aliviar los espasmos musculares moderados o graves que no hayan respondido adecuadamente tras la utilización de otros fármacos; en efecto, podría conseguir mejoras en la espasticidad de manera significativa. No se trata por lo tanto de una sustancia curativa, pues su acción se limita al alivio de algunos síntomas. Cabe indicar que en pruebas clínicas, Sativex generalmente ha sido bien tolerado. Heyder rechazó la declaración de los especialistas y solicitó una extensión -la que tiene es de tres meses-  para seguir adquiriendo el remedio.  “Planteé a los médicos que estoy bien, que he tenido muy buenos resultados. Deberían estudiar mi caso”.
Niño con epilepsia
Otros de los casos que se ha dado a conocer a la opinión pública es el de Vicente, un niño de 11 años que padece de epilepsia refractaria (un tipo de este mal que no responde a los medicamentos). Su madre, Andrea Leiva, desesperada al ver que su hijo sufría hasta siete crisis de convulsiones al día, desde hace años logró ponerse en contacto con la mamá de Charlotte, una niña estadounidense que desde los dos años tenía hasta 50 convulsiones diarias, lo que estaba deteriorando su desarrollo cognitivo y psicomotor: a los cinco años pasaba hospitalizada, tendida en camilla, incapaz de alimentarse por sí misma y que incluso fue desahuciada por los médicos, por lo que sus padres decidieron probar la última alternativa: el aceite de marihuana. De ahí en adelante todo cambió. Sólo con darle dos veces al día junto a las comidas este preparado, la pequeña logró levantarse, caminar, comer y, lo más importante, jugar. Eso sí: el aceite que le dan es de una cepa particular de la planta, que es muy difícil de conseguir y que se caracteriza por su bajo contenido de THC, ese compuesto que produce los efectos alucinógenos.
Andrea Leiva  y sus dos hijos lograron establecerse en Denver a fines de mayo de este año y recién en agosto obtuvieron acceso a una pasta de marihuana (de una cepa distinta a la de Charlotte que tiene mayor contenido de THC. Tras un mes de administrarle el tratamiento, Vicente ha logrado pasar hasta cuatro días sin ninguna crisis de convulsiones, lo que le ha permitido lograr sentarse solo y que la rigidez muscular que lo mantenía acostado, ceda.
Discusión en el Congreso
El debate ha puesto también de manifiesto vacíos de la legislación chilena que deben ser abordados. Uno de ellos es que sanciona el cultivo y el tráfico, pero no la tenencia o el consumo de marihuana. Actualmente un grupo de diputados se encuentra dividido respecto del autocultivo de marihuana para fines terapéuticos y para su consumo privado. Ambos proyectos serían fusionados la próxima semana, a pedido de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, para así dar urgencia a la iniciativa y que se vote antes de fin de año y así pueda pasar al Senado. Ambas iniciativas buscan penar el tráfico y no el porte o consumo personal de la marihuana, además se busca despenalizar el autocultivo para uso medicinal y recreativo.

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