El jefe de la División de
Educación Superior del Ministerio de Educación (Mineduc), Francisco Martínez,
participó ayer de la inauguración del año académico 2016 en la Universidad de
Magallanes (UMAG) y de una clase inaugural mostrando los avances del proyecto
de la Reforma de la Educación que impulsa el Gobierno de Michelle Bachelet.
El acto inaugural fue
encabezado por el rector de la UMAG, Juan Oyarzo; el intendente Jorge Flies,
además de autoridades del Gobierno Regional y de esa casa de estudios.
Gratuidad
Martínez hizo algunos
alcances del proyecto educacional del Gobierno, cuyos avances fueron
compartidos con los estudiantes de la UMAG, y consultado por Pingüino
Multimedia, dijo que “lo primero que quiero decir es que la experiencia de la
gratuidad no es la reforma, no hay que confundir lo que es una política, la
cual adelantamos uno de los temas de esta reforma que es la gratuidad. La
reforma viene ahora, y lo que hace es poner al día la educación superior, en
varios temas: la regulación, por ejemplo”.
Martínez hizo hincapié en
que el tema de la regulación normará el uso de la universidad y de los
estudiantes que entregará mayores garantías y también con el uso de los
recursos: “La regulación que genera un estándar más adecuado de cómo operan las
instituciones en el mercado e instituciones privadas. Son varios temas del cómo
se controla el uso de los recursos y para ello aparece la figura de una
superintendencia que tiene todas las facultades y que es pedir información
auditar y sancionar. Actualmente no hay sanciones si es que se violan algunos
compromisos, ello permitirá dar garantías
para eso está, para eso se constituye y que se cumplan las normas”, señaló.
Agregó que otro eje de la
iniciativa es la pertinencia: “Queremos lograr un mayor acercamiento entre las
orientaciones que tienen las distintas universidades del país con las
necesidades regionales y que el Gobierno de la región participe más y poder
encontrar en conjunto materias en las cuales puedan colaborar con el desarrollo
de la región”, dijo.
Martínez señaló,
además, que “éste país es el que tiene
menos inclusión en el mundo, de hecho somos campeones mundiales, tenemos el
menor grado de diversidad e inclusión, en los niveles más bajos y esta política
se hace cargo de tener una mayor inclusión lo cual nos va a dar mayor igualdad
y un enorme impacto a futuro porque esta es una sociedad segregada”.
Críticas
Una de las críticas más
importantes que se ha hecho de esta reforma educacional y específicamente de la
gratuidad en la educación superior, es que no será un derecho para todos los
estudiantes. Del millón 200 mil estudiantes universitarios que hay en Chile, la
gratuidad alcanza sólo el 16%. Sobre ello Martínez señaló: “Esta medida lo que
hace es anticiparse, no puede ser para todos, porque de un día para otro no se
puede hacer eso. Está hecha del uno al quinto decil y todos los estudiantes del
uno al quinto decil pueden ingresar con gratuidad. Los únicos que no lo pueden
utilizar estando en esos deciles son aquellos alumnos que cumplieron la
educación formal de la carrera”. El funcionario agregó “que para los alumnos antiguos
no hemos eliminado beneficios que se tenían, como las becas”.
“La gente se confunde
pensando que la beca es mejor, por el hecho de que no tiene como requisito un
número de años, y lo cierto es que sí lo tiene que es la duración formal de la
carrera. Hay que tomar en cuenta que de ese millón 200 mil, menos de la mitad
son del 1 al 5 dicel, y la restricción de los deciles se va a ir liberando una
vez que vayamos teniendo mayores recursos”, dijo.